ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

16 de noviembre 2007 - 00:00

Lo que se dijo en Diputados

Jugosa la polémica entre los diputados en la sesión del miércoles en torno al proyecto que se aprobó para aumentar la alícuota del impuesto del gasoil para alimentar los fideicomisos que a su vez alimentan los subsidios al transporte. Lo plantearon legisladores del interior, que se quejaron de que la mayoría de esas dádivas a empresarios del transporte se concentra en Capital y Gran Buenos Aires. Lo más razonable, como casi siempre, se le escuchó al ex duhaldista Jorge Sarghini.

ver más
Ricardo Jaime
MAS PLATA PARA JAIME

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

ZULEMA DAHER (PJ, Salta): En el año 2005, el gobierno, considerando la crisis que vivíamos en la Argentina y que había implementado desde su primer momento el subsidio a los usuarios del transporte, decide con criterio transformar la tasa en impuesto al gasoil, llevando la alícuota de 18,5 por ciento a 20,2 por ciento. En realidad, nuestra propuesta era de 21 por ciento, pero coordinando y conversando con los bloques de la oposición para poder aprobar esta transformación sacaron la cuenta de 20,2. Hoy quedó demostrado que evidentemente estaban equivocados en el cálculo. De todos modos, creo que la equivocación sirvió a las provincias, y mucho, porque hoy venimos a proponer una modificación, llevando el 20,2 por ciento al 21 por ciento. El subsidio que va a recibir en forma específica el transporte público del interior se encuentra en este momento en una situación de inequidad en relación con el AMBA. Cualquiera de nosotros, que recorremos nuestras provincias, sabemos cuáles son las condiciones territoriales y climáticas que tenemos, que las distancias que recorren nuestros colectivos son largas, que la situación sobre las calles que recorren no son las mejores y realmente el transporte público debe circular permanentemente, aun cuando los privados en muchos casos no podamos hacerlo, porque el servicio público debe cumplirse con continuidad y regularidad.

Olinda Montenegro (UCR, Chaco): El interior no se beneficia como Buenos Aires y su conurbano; los diputados estamos aquí para intentar que nuestras provincias tengan una mirada especial. Siempre hablamos acerca de la pobreza y de las dificultades que existen en el interior del país, pero nuestra preocupación debe trasuntar en hechos que demuestren que realmente estamos inquietos por esta situación.

Consideramos que tanto el presidente de la Nación como la presidente electa tienen el suficiente carácter y poder para exigir al señor Jaime que haga una mejor distribución respecto del interior de la Argentina, pues estamos necesitándolo.

Por las razones expuestas, no vamos a acompañar el proyecto en tratamiento; no es necesario aumentar la alícuota del impuesto al gasoil, pero sí se requiere que haya gasoil.

Alicia Comelli (MPN, Neuquén): Reitero que por un lado creamos un impuesto que por sus características debe ser coparticipable, pero por otro lado el Estado nacional se apropia de la recaudación. Seguimos detrayendo recursos que son propios de las provincias. En cuanto al sistema de transporte, si pudiéramos discutir un esquema de fortalecimiento pensando en la infraestructura vial del país, este impuesto distribuido en las provincias -en el caso de mi provincia es importantellegaría a los 830 millones de pesos, nada despreciable para un país que tiene la red vial destruida.

Jorge Sarghini: Señora presidente: quisiera fundamentar nuestra posición negativa respecto de este proyecto, básicamente por tres aspectos. Uno es de orden conceptual. Esta justificación de que salarios va a precios es la primera vez que la escucho en el oficialismo. Siempre escuché decirque los aumentos de salarios nada tenían que ver con el nivel general de precios, visión que por otro lado comparto absolutamente. Soy de los que creen que la inflación no es consecuencia de los aumentos salariales.

Me extraña que con tanta fuerza el argumento para fundamentar un subsidio sea, precisamente, que es para poder sostener los aumentos salariales. En todo caso, la justificación que debí haber escuchado tiene que ver con la situación patrimonial o el cuadro de resultados de las empresas. Si el problema está allí, trabajemos la solución de fondo en un sistema de servicios públicos y no sostengamos un sistema de tarifas y precios mantenido con un subsidio, que es claramente entrar en un callejón sin salida.

¿Cuál es la salida de esto teniendo en cuenta, fundamentalmente, que la tarifa de un servicio público no sólo es para pagar salarios sino para garantizar un buen servicio actual y futuro? Ese es el concepto de tarifa.

¿Cuál es el servicio de futurosi en el servicio actual las empresas que están en estado de quiebra sólo pueden pagar los salarios con los subsidios? O sea que ahí hay una cuestión conceptual que no compartimos en absoluto.

El segundo tema que no compartimos es la forma en que se administra el recurso, sea -como en este caso-este recurso proveniente de un aumento de impuestos para pagar un subsidio, o sea de cualquier otra fuente.

No creemos para nada, ni para este caso ni para ningún otro, que la mejor manera de administrar un recurso público sea a través de un fondo fiduciario. Nos negamos rotundamente a aprobar cualquier recurso que termine siendo administrado a través de un fondo fiduciario.

Ni siquiera puedo detenerme en el análisis de la transparencia con la que se maneja el fondo fiduciario. De lo que sí tengo absoluta certeza es de que, aun manejado con absoluta transparencia, ello no se puede demostrar. Nos negamos absolutamente a esta forma de administrar el recurso.

En tercera instancia tampoco es válido el argumento de la necesidad de redistribuirlo entre provincias a las cuales hoy no llega el subsidio. Mi pregunta es: ¿si tomamos la actual legislación, si tomamos las actuales normas vigentes, cuál es la restricción que existe para que se puedan redistribuir los fondos ya existentes en el conjunto de las provincias? Ninguna. Es sólo un anzuelo esto de que hay que distribuir a las provincias y que por eso hay que subir 0,8 el impuesto.

Es más, si en algún caso los fondos no fueron suficientes, ya hemos visto cómo, con este poder de príncipe que tiene el jefe de Gabinete, ha nutrido de recursos a este fondo fiduciario todas las veces que ha querido.

Agustín Rossi (PJ, Sta. Fe):

Lo que estamos haciendo en este caso es responder a una demanda, que más allá del voto de cada uno de los señores diputados presentes en el recinto, la recibimos todos: cada intendente, cada gobernador de las provincias argentinas pregunta cómo hacer para llevarse más plata a fin de tener que aplicar menos aumentos de tarifas en los sistemas de transporte. Nosotros proponemos esta forma para darle más plata al interior, para que haya menos aumento de tarifas y para que esos argentinos tengan que pagar menos cada vez que se transportan.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias