El Senado reelegirá hoy al radical misionero Mario Losada como presidente provisional -desde que renunció Carlos Chacho Alvarez también vicepresidente de la Nación-con el voto afirmativo de todos los senadores, a pesar de la presión de los peronistas en las últimas semanas para que la UCR propusiera a otro candidato. Ayer, después de una reunión de bloque donde estuvieron presentes 32 de los 34 integrantes, sólo faltaron Jorge Yoma y Ramón Ortega, y en la que pesó mucho la charla que mantuvo Fernando de la Rúa con José Luis Gioja el lunes por la noche y un pedido expreso de Raúl Alfonsín a la bancada, para que no se boicoteara la candidatura de Losada, los justicialistas decidieron finalmente no abstenerse en la votación para presidente prevista para hoy y apoyar al radical. Por eso en la sesión preparatoria de hoy donde se eligen las autoridades para todo el año, se ratificará el mandato de Losada y se elegirá a Eduardo Menem como vicepresidente primero del Senado en lugar de Antonio Cafiero, que ocupó hasta ahora ese cargo, pero que no sumó voluntades para su reelección después de haber denunciado a muchos de sus compañeros de bancada en la causa por sobornos en el Senado. Como tercer vicepresidente el PJ propondrá hoy a Felipe Sapag. Como vice segundo quedaría el radical chaqueño Luis León.
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«Estamos preocupados por la crisis de Turquía y las repercusiones en la economía. Losada es un hombre de mi confianza. Le pido que pongan paños fríos y que no demos otra señal de inestabilidad», le dijo De la Rúa a Gioja. Hoy para agradecer la actitud del PJ, la mesa de conducción de ese bloque se reunirá con De la Rúa en la Casa Rosada. Un pedido similar, pero sin incluir la crisis de la economía turca, le había hecho llegar Alfonsín a Gioja la semana pasada. El PJ había amenazado en las últimas semanas con abstenerse en la votación para reelegir a Losada protestando por la decisión del Senado de entregar las declaraciones juradas de los legisladores. A eso se sumó la queja de los misioneros que no querían ver renovado el cargo para Losada en un año electoral. Así el bloque de Gioja había anunciado su decisión de abstenerse y dejar que la UCR eligiera a Losada con una mayoría mínima. Pero hacer eso hubiera significado consagrar un vicepresidente de la Nación con apoyo político nulo: «No podemos caer en el efecto Illia», decían los más razonables del bloque PJ. Esa responsabilidad aparecida a último momento y las presiones de Alfonsín y el propio Fernando de la Rúa consiguieron calmar los ánimos.
Pero la decisión más complicada para el peronismo no fue entre abstenerse o votar a favor de la presidencia del radical Mario Losada. El problema central radicó en su propio bloque que debe renovar al vicepresidente del Senado.
Durante el último año Antonio Cafiero ocupó ese puesto con bastantes problemas gracias a sus denuncias sobre supuestas coimas para la aprobación de la reforma laboral. Si sólo ese antecedente fuera tomado en cuenta por los senadores del PJ para decidir la renovación de su cargo, con seguridad Cafiero perdería la votación. Sólo su imagen de peronista histórico colabora contra esa sensación amarga, por no calificarla de odio, que hoy sienten los justicialistas del Senado hacia él.
Frente a Cafiero se paró desde un principio como principal contrincante Eduardo Menem. Menem, que mañana será elegido como nuevo vicepresidente, contó desde un principio con la oposición del riojano Jorge Yoma por una cuestión de interna riojana. Eduardo Menem será el candidato a senador por el PJ de esa provincia mientras que Yoma va por el cargo, pero por afuera del peronismo en su nuevo partido Frente con Todos. Yoma por otra parte hubiera estado más que contento con que no se lo elija a Menem en la vicepresidencia del Senado, pero de todas formas no se lo vio en estos días buscando voluntades dentro del bloque PJ, lo que bajó la tensión de la elección.
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