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Además releyó las resoluciones del G-20 celebrado en abril del 2009 para criticar la "ausencia de liderazgos políticos" capaces de llevar adelante las medidas que "recostruyan la confianza".
"En economía no hay recetas mágicas, sino la palabra 'confianza'", añadió.
Respecto de la relación bilateral, el presidente brasileño recordó con especial énfasis su primer viaje oficial fuera de su país, que tuvo como destino Buenos Aires, y donde tomó conocimiento de la existencia de quien luego sería presidente, Néstor Kirchner.
"Nunca en la historia de Brasil la relación con Argentina fue tan perfecta" como cuando llegó Kirchner al poder, dijo el político nacido en Pernambuco, dedicando también un párrafo a la cumbre de Mar del Plata en la que se dio por tierra con el proyecto norteamericano del ALCA.
Destacó asimismo el crecimiento del comercio bilateral durante la última década, aunque reconoció que en el último tiempo "ha caído un poco".
El dirigente del PT también dedicó un párrafo a la historia económica argentina, destacó que a principios del siglo XX ocupaba el quinto lugar mundial y bromeó diciendo que "cuando preguntaban por la capital de Brasil la respuesta era Buenos Aires".
"Los militares brasileños fueron más nacionalistas que los argentinos, y por eso Argentina fue desindustrializada", añadió.
Al evaluar su gestión al frente de Planalto, recordó que su principal meta fue darle una comida diaria a todos los brasileños: "Las políticas sociales son responsabilidad del estado".
"Los principales economistas decían que Brasil estaba quebrado, pero sabía que cuando los más pobres subieran en la escala social, la clase media podría subir, y los empresarios también, porque todo el mundo podría ganar", señaló.
"Mucho dinero en pocas manos es pobreza, poco dinero en muchas manos es riqueza. Para algunos eso era populismo, para los que tenían dinero y no tenían problemas, no tenían noción de lo que es un poco de dinero en las manos de esa persona, de una madre que podía llevar el alimento a la mesa y a sus hijos".
La cuestión educativa fue especialmente abordada por Lula y recordó que a su llegada al gobierno "prohibió" a sus ministros "que se llamara gasto a la inversión en educación".
Por último, señaló que su gestión cuadruplicó en 10 años la cantidad de escuelas técnicas construidas respecto de las construidas en un siglo, y se mostró orgulloso ya que pasará "a la historia como el presidente que más centros universitarios abrió".


