Macri, al conurbano a respaldar a López Murphy
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Ricardo López Murphy
No es, tampoco, una elección casual la cercanía al Puente Pueyrredón -todo un ícono piquetero- en medio de la tórrida polémica entre el gobierno y la oposición sobre cómo encarrilar el conflicto en torno a las agrupaciones de desocupados.
La zona del puente es una de las más castigadas por los permanentes cortes. Allí, los comerciantes declaran que cayó más de 50% su facturación. López Murphy tomó nota y pidió una rebaja impositiva para los comercios afectados por el fenómeno piquetero.
Es una pirueta discursiva calcada de la de Chiche Duhalde. En rigor, se trata de otra de las coincidencias en las que López Murphy termina, sin quererlo -y con más autenticidad- emparentado con el PJ bonaerense a la hora de oponerse a Néstor Kirchner.
Ese factor forma parte del rosario de dilemas que López Murphy y Macri intentan decodificar para encarar con mejores expectativas la elección de octubre en la provincia. A saber:
• El argumento de plantear que «Duhalde y Kirchner» son «lo mismo» y se juntarán luego de la elección es auténtico para Murphy, pero resulta poco sólido para el gran público que observa cómo se torean, sin piedad, ambas bandas peronistas. El economista insistirá con ese planteo mientras sus asesores rastrean otros fundamentos para diferenciarse de Chiche. Al margen, la aparición de Macri en la provincia -donde mide bien, en algunas zonas incluso mejor que López Murphy- podrá contribuir a atraer votos del PJ.
• Hay otro temor a mediano plazo. Los operadores de PRO advierten que el gobierno «contrató» todo el espacio televisivo para el último tramo de la campaña electoral y que les resultará difícil aparecer en la pantalla. Además, reniegan, el «apriete» oficial se despliega sobre los empresarios que temen hacer aportes de campaña. «Estamos sin recursos», se lamentan.
• Aparece, sin embargo, un elemento extraño. ¿Podría el gobierno potenciar a López Murphy -no a Macri porque sería suicida- para evitar que Chiche se acerque demasiado a Cristina? Si Kirchner quiere despolarizar, haría negocio reposicionando al economista. A desgano, los lopezmurphistas lo consideran probable, aunque el límite es muy sutil: «Tampoco puede empujarnos mucho porque si salimos segundos, es un riesgo. Con el duhaldismo puede arreglar, pero a nosotros no nos va a comprar», dicen.
• Como dato positivo, destacan que luego de los recelos, López Murphy y Macri estabilizaron su relación personal, lo que fortalece su vínculo político. Esa presunta empatía se expresaría, en el futuro, a través de la unificación de los partidos de ambos: el macrista Compromiso para el Cambio y el lopezmurphista Recrear se fusionarían para engendrar un único partido.
P.I.




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