El jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra, ahora pretende recaudar fondos aprovechando el flujo de turistas beneficiados por el tipo de cambio. El frepasista enviará un proyecto de ley para que se imponga una tasa de u$s 1 a los visitantes por cada noche que pasen en hoteles de la Ciudad, con la curiosa excusa de crear así un fondo para promoción turística. No se analiza recortar gastos pero sí se insiste en extremar la imaginación para crear nuevos impuestos, los que de una u otra manera terminan impactando negativamente en la economía. La poco feliz iniciativa es criticada por el secretario de Turismo de la Nación, Daniel Scioli, quien recientemente organizó recitales gratuitos de tango en la Capital Federal, lo que paralelamente molestó a Ibarra, que cree que el funcionario ya lo está desafiando como candidato a ocupar su lugar.
Aníbal Ibarra se entusiasmó con el arribo de turistas en Semana Santa y parece haber encontrado en la actividad una excusa para aliviar sus complicadas cuentas porteñas.
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El jefe de Gobierno de la Capital Federal promueve ahora un nuevo impuesto para los visitantes extranjeros que tomen habitaciones en los hoteles de la Ciudad. Se propone, mediante una ley, cobrar una tasa adicional a los extranjeros que duerman en la Ciudad.
Quienes ven bajo el agua (de la política) creen que la medida se trata no sólo de la búsqueda de fondos. También creen advertir una respuesta de Ibarra a los raids proselitistas que dicen son los recitales musicales que organiza en la ciudad Daniel Scioli. Este secretario de Turismo de la Nación ya está en carrera para ser candidato a suceder desde el PJ a Ibarra e Ibarra dice que usa el cargo (y el tango, género que entiende le pertenece como cacique de los porteños) para instalar su opción en el distrito.
Esta querella se encapsula hasta ahora en el sector turístico pero amenaza contagiar las buenas relaciones entre los secretarios nacional y local del sector cultural (Rubén Stella y Jorge Telerman, respectivamente). Estos dos intérpretes del duhaldismo hasta ahora cuando comparten cenas en la alta noche porteña negociando actividades en común que pueden quedar apenas en proyecto si escala esta pelea preelectoral.
•Encarecimiento
Esta semana, según se anunció, el proyecto de ley para el nuevo impuesto será girado a la Legislatura porteña. Consiste en fijar una tasa de u$s 1 por habitación de hotel por noche de uso, es decir que el impuesto no será por viajero sino por «pernoctada», tal el rubro al que se imputará. Lógicamente encarecerá el precio de la estada a los turistas, que los hoteleros no estarían en condiciones de equiparar, y sumará a todos los impuestos que el turista paga ya en calidad de tal.
No es precisamente un incentivo para visitar Buenos Aires, aunque Ibarra lo ha disfrazado de eso: dice que los fondos que recaude se destinarán a promocionar las actividades turísticas a través de una suerte de comité del área que creó con ese fin.
Durante la gestión radical de Hernán Lombardi al frente del entonces megaministerio de Turismo, Cultura y Deportes, el ex ministro propiciaba todo lo contrario. Lombardi, empresario del rubro hotelero en Mar del Plata, quería bajar un punto el Impuesto a los Ingresos Brutos que se cobra en la Capital Federal a los locales dedicados a la gastronomía y alojamiento de turistas. Incluso un grupo de legisladores porteños estuvo dispuesto a acompañar esa medida para fomento de la actividad en la Ciudad, a pesar de la negativa de Ibarra a perder en la recaudación porteña ya que el Impuesto a los Ingresos Brutos representa 70% de los recursos de la Ciudad. Con la renuncia de Fernando de la Rúa, la propuesta quedó en el olvido.
Con «la tasa a la pernoctada», en el Gobierno porteño estiman que podrían crear un fondo de u$s 2 millones que se destinaría para difundir las bondades de Buenos Aires en el exterior.
•Disputa
Durante el pasado feriado de Semana Santa se movilizaron 2.000.000 de turistas en el país, con una política que en la Capital Federal -adonde arribaron 300.000 visitantes-se disputan entre el secretario de Turismo de la Nación, Daniel Scioli, y los responsables locales del área.
Los funcionarios de la Ciudad creen que es una intromisión de Nación en el distrito. Desde la Secretaría de Turismo nacional les disparan con cifras: cuando la Ciudad se arroga el éxito del fin de semana largo, les aseguraran que «sólo 10 por ciento de turistas vino de Brasil, Chile y Uruguay», países donde se realizaron campañas porteñas para viajes a la Ciudad. « No me parece una idea acertada incrementar los costos de los visitantes con un impuesto», consideró Scioli.
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