Los gobernadores peronistas participarán de la vigilia en Río Grande y de la ceremonia principal en Ushuaia, junto al anfitrión, Gustavo Melella. La vicepresidente, en duda.
Gustavo Melella y Victoria Villarruel, en Ushuaia, durante 2025.
Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur (TDFAIAS) se convertirá en el epicentro de las miradas el próximo 2 de Abril. Con Gustavo Melella como anfitrión, y la presencia de los gobernadores Axel Kicillof y Ricardo Quintela, los actos por los 44 años del inicio del Conflicto del Atlántico Sur dejarán fotos de calibre político. Victoria Villarruel, en duda.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Las conmemoraciones por la guerra de Malvinas tendrán, como es habitual, dos grandes ceremonias en territorio fueguino. La primera es la tradicional vigilia, que se realizará en Río Grande la noche del 1 de abril y que culminará pasadas las 00 del día posterior. Ya entrada la mañana, se desarrollará el evento central en el cenotafio de la ciudad Ushuaia.
Gobernadores confirmados y Victoria Villarrruel, en duda
Se espera que en ambas jornadas no solo esté el mandatario local, Melella, sino también sus pares bonaerense y riojano, quienes viajarán especialmente para la ocasión. La nota destacada en la antesala del encuentro es que la Vicepresidente, que había confirmado su desembarco en el acto de la capital austral, finalmente puso en duda su presencia.
Desde la provincia comentaron a Ámbito que recibieron la notificación de la baja de la titular del Senado, aunque no les revelaron los motivos. En su entorno aseguraron que no hay nada confirmado.
Por supuesto, en la campo de las especulaciones, cabe pensar que se trataría de una foto incómoda para la funcionaria, ya que se mostraría con caciques abiertamente opositores a la administración libertaria.
En 2025, el jefe provincial había compartido el acto central con Villarruel. Para la vice, la causa es personal, ya que su padre, Eduardo Villarruel, combatió en las Islas en 1982.
Villarruel Melella.jpg
Victoria Villarruel y Gustavo Melella compartieron el acto por el 2 de Abril el año pasado.
Como cada año se les cursó el convite a todos los gobernadores del país, pero solo dos respondieron al llamado, al menos hasta el momento. El factor común es que se trata de un par de líderes peronistas, con ambición de avanzar en construcciones federales con miras el 2027. En ese marco, la postal no solo estará atravesada por el aniversario malvinero, sino también por un fuerte cariz político.
Actualmente, Tierra del Fuego atraviesa una de sus crisis más profundas. El golpe a su industria, generado por la apertura de importaciones y la baja de aranceles a los celulares, tiene impacto directo en el territorio. A la par, la intervención del Puerto de Ushuaia, decretada por Nación, significó otra escalada entre la gestión de Melella, de Fuerza Patria, y la Casa Rosada.
El oficialismo local, con distintas tribus del peronismo en pugna, no se queda atrás en cuestión de rencillas. Alineado en la crew de jefes provinciales opositores, el mandatario hace equilibrio en un entorno cada vez más hostil. En las elecciones de octubre, sufrió la ruptura de su frente, con el desafío por parte de los intendentes justicialistas de Río Grande, Martín Pérez, y de Tolhuin, Daniel Harrington.
Para sostenerse, el gobernador apeló a una alianza con el alcalde de Ushuaia, el camporista Walter Vuoto. Sin embargo, la sintonía duró poco. En plena crisis, Vuoto acusó al mandamás de recortar fondos a los municipios y dejó en un limbo el entendimiento. "Cuando estas decisiones se toman de manera unilateral, los municipios terminan quedando en el medio de disputas políticas ajenas, como las diferencias entre el gobernador y el presidente, pagando las consecuencias quienes viven y trabajan en nuestras ciudades", denunció el jefe comunal en diciembre.
Desde el cristinismo denuncian que Gustavo Melella comenzó un acercamiento velado con los libertarios. No sería ilógico que, en una situación de asfixia, fuera así. De hecho, el diputado Agustín Tita, su espada en el Congreso, se ausentó en el debate por la reforma laboral. Finalmente, adujo cuestiones familiares que le impidieron viajar a Buenos Aires.
vigilia malvinas
La tradicional Vigilia por Malvinas se realiza cada año en Río Grande.
Semanas atrás, el gobernador patagónico apuntó contra el kirchnerismo y advirtió: "Si seguimos así, en 2027 nos van a pasar por arriba". “Cuando las decisiones se toman desde el centralismo y a dedo, después es muy difícil construir”, completó en diálogo con Radio Futurock. Aunque conforma el entramado de Fuerza Patria, el líder austral no proviene del PJ sino de FORJA, una coalición radical aliada históricamente con el peronismo.
Posteriormente, envió a la Legislatura un paquete de leyes buscando recuperar la iniciativa y dinamizar la economía provincial mientras crucen las arcas.
Por su parte, Axel Kicillof intenta darle forma a un armado federal para competir por la Presidencia en 2027. En ese entramado, intenta captar a sectores reactivos al kirchnerismo sin tampoco dejar de lado a la tropa K, un desafío mayúsculo, teniendo en cuenta la difícil convivencia entre las tribus en territorio bonaerense.
Desde el sector K del justicialismo fueguino le bajaron la espuma a la visita del mandatario. "Es un acompañamiento a la política de Malvinas y de una mirada federal desde la capital de Malvinas, que es Ushuaia, y a la capital nacional de la vigilia, que es Río Grande. Viene a reafirmar Malvinas y una mirada soberana desde Ushuaia y Río Grande", comentaron a este medio.
Dejá tu comentario