El Gobierno nacional y el grupo español Marsans subieron hoy el tono de su dura pelea por la decisión de estatizar Aerolíneas Argentinas y Austral, con un fuerte intercambio de acusaciones en el cual la empresa denunció "inseguridad jurídica" en el país.
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El secretario de Transporte, Ricardo Jaime, calificó de "falta de respeto e incoherencia absoluta" la decisión de los directivos de Marsans de no presentarse a la reunión en el Parlamento donde se evaluaba el valor de las acciones de Aerolíneas y Austral. Por su parte, Marsans advirtió que la amenaza de expropiación crea un clima de inseguridad jurídica en la Argentina y pidió la intervención del gobierno español en busca de una solución negociada.
El grupo español denunció que el gobierno de Cristina Kirchner quiere "vestir de legalidad" la expropiación de Aerolíneas.
Marsans ya había advertido que en caso de no arribar a un acuerdo con el gobierno argentino, presentará una demanda ante el tribunal de resolución de controversias del Banco Mundial, el CIADI.
La Argentina ya afronta numerosos juicios ante ese tribunal por la pesificación de tarifas de servicios, pero algunas de esas demandas fueron suspendidas por las empresas, luego de acordar aumentos y subsidios.
El secretario de Transporte cargó duro contra Marsans, al señalar que "por un lado se presentan dos de los representantes que manifiestan que los titulares no han podido venir y piden un receso, a lo cual se accede, y dejan un documento donde dejan su postura".
En declaraciones radiales, el funcionario también se refirió a la recomendación de la comisión bilateral sobre la expropiación de Aerolíneas Argentinas y Austral.
Al respecto, opinó que "el precio de las acciones de ambas empresas es cero, habida cuenta del patrimonio negativo que tienen".
Asimismo, señaló que "lo que había realizado el Credit Suisse no tenía ningún viso de seriedad", al referirse a la tasación encargada por el grupo Marsans a esa entidad, que tasó las acciones de la compañía entre 330 y 540 millones de dólares.
Pero el Gobierno presentó otro estudio realizado por el Tribunal de Tasación de la Nación, que estableció un valor negativo de 832 millones de dólares.
"La única deuda exigible tiene que ver con la deuda operacional. Todo lo que hace a que Aerolíneas y Austral puedan seguir operando", enfatizó Jaime.
En tanto, en una rueda de prensa con medios extranjeros, Jorge Molina, subgerente general de AA y Austral por Marsans, advirtió que "se enciende una luz roja para las inversiones españolas en Argentina. Estamos rozando la inseguridad jurídica en el país".
Molina aseguró que el gobierno español "tendrá que dar una lectura importante a este tema porque se está en camino de expropiar a una empresa de la que se está negociando la venta".
El representante de Marsans pidió que la presidenta Cristina Kirchner y el jefe del gobierno español José Luiz Rodríguez Zapatero continúen el diálogo iniciado en la reciente Cumbre Iberoamericana "para buscar una salida amistosa y cómoda para ambas partes".
Molina reiteró que Marsans presentará una demanda ante el CIADI en caso de que se expropie AA y Austral, privatizadas en 1990 y desde hace siete años en manos de Marsans, que dejó de operar las empresas con una deuda de casi 890 millones de dólares.
"Para llegar al CIADI tenemos que tener antes la expropiación", afirmó Molina, aunque insistió en que la firma española "sigue trabajando para poder vender las compañías a un precio justo como se acordó en el acta firmada el 21 de julio entre Marsans y el gobierno argentino".
En un comunicado, Marsans sostuvo que el gobierno argentino pretende "vestir de legalidad una expropiación que quieren aplicar tras hacer una valoración partidista y parcial de la compañía".
La comisión parlamentaria apoyó el miércoles el cálculo del Tribunal de Tasación de la Nación, que fijó un valor negativo de más de 760 millones de dólares para Aerolíneas y Austral.
Esta cifra contrasta con la del banco privado Crédit Suisse, que valoró las compañías entre 250 y 450 millones de dólares.
Según el grupo español, con una expropiación se pretende "no pagar el valor de la empresa según se comprometió en el acuerdo formal".
El grupo espera una solución "honorable" para ambas partes, que negocian el traspaso de las acciones mayoritarias al Estado argentino después de que el parlamento aprobara en septiembre el proyecto de reestatización de Aerolíneas Argentinas y Austra.
Marsans dejó de operar Aerolíneas y Austral con una deuda de casi 890 millones de dólares, luego de haberlas comprado en 2001 al valor simbólico de un dólar a un organismo estatal español, momento en el que el erario español tuvo que hacer un aporte de capital de 750 millones de dólares para que funcionaran.
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