Sergio Massa debutó como jefe de Gabinete anunciando el envío al Congreso del proyecto de estatización de Aerolíneas Argentinas, una iniciativa que no sólo enfrenta al gobierno con la oposición sino también con el peronismo díscolo. Tras el rechazo del proyecto de ratificación de las retenciones móviles, el nuevo jefe de ministros se dedicará a recomponer la unidad en los fracturados bloques legislativos del oficialismo.
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Su primera misión será aplacar los ánimos de Felipe Solá, con quien convivió cuando ocupaba la Administración Nacional de la Seguridad Social y el actual diputado era gobernador de la provincia de Buenos Aires. Además, Solá apoyó a Massa durante su campaña para la intendencia de Tigre y, pocos días antes de los comicios, en octubre del año pasado, logró que el entonces mandatario provincial visitara las islas del Delta de Tigre luego de 119 años sin visitas oficiales de un gobernador bonaerense, cuando Máximo Paz visitó la primera sección.
El foco de Massa estará puesto en Solá ya que es este peronista díscolo el que impulsa la formación de una bancada del PJ antikirchnerista junto a otros quince legisladores de Entre Ríos, La Pampa, Mendoza, Buenos Aires y Córdoba que votaron contra la ratificación de la Resolución 125 en la Cámara baja. Pero Massa deberá mantener un delicado equilibrio con los comisarios kirchneristas que la provincia tiene en el recinto: Carlos Kunkel, Carlos «Cuto» Moreno» y Dante Dovena. Los tres, al unísono, además de acusar a Solá de «traidor» e hijo de mala madre, le exigieron al jefe de bloque, Agustín Rossi, la expulsión de los desleales de la bancada Frentepara la Victoria. Además, los legisladores entrerrianos Gustavo Zavallo, María Cristina Cremer de Busti y María Petit, los pampeanos Manuel Baladrón e Irma García y los cordobeses Jorge Montoya, Beatriz Halak y Arturo Heredia ya anticiparon que, en sintonía con Solá, no votarán ningún proyecto a libro cerrado. Ni siquiera los que envíe la Casa Rosada. Justamente ése es el caso del proyecto de ratificación firmado por Cristina de Kirchner, Julio De Vido y el flamante jefe de Gabinete para aprobar en el Parlamento el acta acuerdo suscripto el 17 de este mes por el secretario de Transporte, Ricardo Jaime, y el Grupo Interinvest SA, que controla la española Marsans, por ahora dueña mayoritaria de Aerolíneas.
Deuda
Pero además de trabajar sobre Solá, el nuevo jefe de ministros puede desarticular el eje del PJ rebelde Jorge Busti Juan Schiaretti a través de la deuda de unos 1.600 millones de dólares que la Nación mantiene con la Caja de Jubilaciones de Córdoba.
En relación con la situación de la Caja de Jubilaciones, Pensiones y Retiros de Córdoba, el secretario de Previsión Social, Osvaldo Giordano explicó: «La caja tiene un déficit que está compensado por transferencias que debía hacer la Nación, que están pautadas en un convenio desde 2002. En base a ese convenio, que se ha ido aplicando y convalidando por la ANSeS, se determina una deuda de unos 1.600 millones de pesos, que es muy importante que sea saldada porque le da viabilidad y certeza al manejo financiero de la caja».
Schiaretti ya advirtió que podría recurrir a la Corte Suprema de Justicia, pero si el conflicto se destraba el kirchnerismo podría recuperar tres votos clave en Diputados y desarticular la pata cordobesa del PJ opositor.
El ingreso del proyecto de estatización de Aerolíneas Argentinas deberá ser analizado no sólo por la Comisión Bicameral de Seguimiento de las Privatizaciones sino también por la de Transporte, presidida por la diputada salteña Zulema Daher, quien votó en contra de las retenciones. Ayer, la presidente Kirchner se reunió a solas con el gobernador de esa provincia, Juan Manuel Urtubey.
En el Senado, Massa también tendrá una difícil misión. Sin embargo, el jefe de bancada kirchnerista, Miguel Angel Pichetto, celebró aún más que Rossi la llegada del ex intendente de Tigre a la Jefatura de Gabinete. Alberto Fernández había sido el arquitecto principal de la Concertación Plural con la UCR de Julio Cobos, y Pichetto le facturó ese pacto electoral a Fernández en la madrugada fatídica en la que el vicepresidente votó contra las retenciones móviles.
Además el titular de la bancada del Frente para la Victoria recordó que él mismo perdió la elección a gobernador de Río Negro frente al radical Miguel Saiz, apoyado por el ex jefe de ministros y por matrimonio presidencial.
En la Cámara alta, Massa deberá reconquistar los votos de los santafesinos Carlos Reutemann y Roxana Latorre, del salteño Juan Carlos Romero y de otros diez legisladores que también anunciaron el fin del voto a libro cerrado
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