• Manifestó, por primera vez en público, que según él no puede asegurarse que el gobierno actual se retirará el 25 de mayo. Dijo: «Si llegamos al poder el 25 de mayo, aunque no se sabe si ésta será la fecha, la duda es permanente en nuestro país...».
• Admitió que propone con menos frecuencia y menos énfasis la dolarización como política monetaria. En cambio, defendió una nueva convertibilidad. Pero insistió: «No he dejado de hablar. Cuando pienso en un tratado de libre comercio con los Estados Unidos, eso contempla también un acuerdo monetario. Pero, de todos modos, prefiero hablar de una moneda fuerte, de un anclaje monetario, como lo fue la convertibilidad. Es decir, de un tipo de cambio fijo, convertible».
• Anunció el triunfo de Luiz Inácio Lula Da Silva en Brasil, aunque de manera desafiante: «El Mercosur está descuidado y lo vamos a reactivar. Eso depende también del próximo gobierno brasileño, que será seguramente del señor Lula. El pertenece a un movimiento con ideas de izquierda. Ojalá que recapacite y se vuelva al centro».
• Inauguró una nueva calificación para su propio domicilio ideológico: «Somos capitalistas progresistas», insistió en varias oportunidades, dejando atrás aquella definición de «economía popular de mercado» con la que se definía en los '90.
• Reveló que, si debiera escoger un modelo de política internacional en la región, se inclinaría por el chileno, sobre todo por su acelerado acercamiento comercial a los Estados Unidos.
• Adelantó que promoverá una reducción del IVA de 21% a 15%, que procurará que se elimine el Impuesto a los Ingresos Brutos y que disminuirá sensiblemente los impuestos al trabajo.
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