8 de junio 2001 - 00:00

Menem, detenido sin darle el juez tiempo para preparar su defensa

Urso detuvo a Menem antes de pedirle declaración El ex presidente se negó a responder preguntas Dejó un escrito denunciando indefensión por haberle adelantado la fecha de presentación El ex presidente se acogió al derecho de permanecer en su domicilio Lo fijó en la residencia de su amigo Armando Gostanian en Don Torcuato, en el conurbano bonaerense Llegó allí pasadas las 14 de ayer en un helicóptero junto a su esposa, Cecilia Bolocco, que firmó como responsable de que cumplirá las condiciones de la detención domiciliaria El juez tiene diez días para resolver si libera a Menem en la causa o lo procesa Es el segundo caso de un ex presidente constitucional detenido bajo un régimen republicano El anterior fue Bartolomé Mitre en 1874 por alzarse ante la administración de Nicolás Avellaneda El gobierno reaccionó en forma dual a la detención Para un sector moderado alimenta la crisis política y perjudica la reactivación Para otro, más electoralista, lo favorece al despertar el riesgoso antiperonismo Curiosamente el sector frepasista pareció más moderado Hasta anoche ni De la Rúa ni Alfonsín habían llamado por teléfono a Menem El ex presidente restringió, aunque no está incomunicado, las visitas.

Menem, detenido sin darle el juez tiempo para preparar su defensa
Carlos Menem quedó ayer detenido preventivamente en el domicilio de su amigo Armando Gostanian en la localidad de Don Torcuato, en el conurbano bonaerense, al considerarlo el controvertido juez Jorge Urso como presunto jefe de una organización ilícita que cometió hechos de corrupción en la venta de armas a Ecuador y a Croacia. El ex presidente se quejó de la falta de garantías constitucionales para ejercer el derecho de defensa y se negó a declarar hasta que tome conocimiento de los delitos que se le imputan, descalificando la maniobra del polémico juez que anticipó en un mes y medio su interrogatorio cuando recién se estaba notificando del contenido de la causa y nombrando a sus abogados defensores. «Me encuentro en un situación de indefensión», dijo el ex mandatario para continuar con una fuerte argumentación sobre la peligrosidad de judicializar los actos de gobierno.

En una escena surrealista, el mismo juez que fuera beneficiado por el menemismo, sin mirar a los ojos al ex presidente -como si se tratara de la revancha de un ex empleado-le comunicó que quedaba detenido a disposición de ese juzgado bajos los cargos que se le imputan contemplados en el artículo 310 y concordantes del Código Penal. Claro que antes de llegar a esa imagen, primero Urso había recibido a Menem con una nerviosa sonrisa y un apretón de manos que el ex presidente aceptó e incluso la extendió al discutido fiscal Carlos Stornelli. « Yo sé que usted es el presidente que me ha nombrado e incluso que ayer tuviera algunos conceptos elogiosos para mí, es usted un caballero, pero es mi deber comunicarle que debe quedar detenido.»

Después se demoraron los abogados del ex presidente Mariano Cavagna Martínez y Oscar Roger y los funcionarios judiciales en acordar el lugar de detención y, luego de uno cabildeos, se decidió por la quinta de Gostanian en Don Torcuato, partido de General Sarmiento, provincia de Buenos Aires, aunque en principio Urso había exigido una residencia en la Capital Federal. Ante ello los abogados argumentaron que Emir Yoma se encuentra en Campo de Mayo y no perturba la acción del juzgado ni le exige hacerlo comparecer por exhorto a otro juez. En un cuarto aledaño, a modo de improvisado living, esperaron su mujer Cecilia Bolocco, el apoderado del Consejo Nacional del Partido Justicialista, César Arias, Sonia Roger, esposa del defensor Oscar Roger, la diputada Marta Alarcia y Adrián Menem, hijo de Eduardo y diputado nacional.

Cumplidos los trámites y desalojado el pasillo lleno de empleados, algunos legisladores, periodistas y cuanto curioso quiso ver la expresión del rostro del ex presidente -para desilusión de muchos no pareció quebrado-al abandonar el despacho de Urso, salió por la puerta central de Comodoro Py para enfrentar la foto que se buscó hasta ayer: Menem saliendo detenido de un tribunal federal. Un helicóptero lo aguardó en la playa de estacionamiento de los tribunales y trasladó al ex mandatario hasta su nueva morada, cuya duración no puede ser mensurada por las especiales características de este juicio.

Trámite nervioso

Atrás quedaban, eran pasadas las 13, unas cuatro horas de nervioso trámite judicial cuando llegó en compañía de su mujer, sus abogados y un pequeño grupo de dirigentes al cuarto piso de los Tribunales federales de Retiro (ver aparte).

También sobre el escritorio de Urso quedaron las 200 preguntas que pensaba hacerle Stornelli, pero Menem frustró al negarse a declarar porque consideró que no tuvo tiempo de leer toda la acusación. «Es una injusticia», llegó a increpar Menem y consideró inaceptable que se lo impute de autor, encubridor, partícipe o ideólogo de algún delito y mucho menos de haber formado parte de un grupo o asociación ilícita. Después se extendió en los logros de su gobierno, pero ello ya no importaba para el juez y el fiscal por la sencilla razón de que la decisión ya había sido tomada, quizás desde varios días atrás y se sospecha -fundadamente-en otros ámbitos.

Al terminar, el fiscal
Stornelli que se retiró custodiado por tres agentes de civil de la Policía Federal dijo que «el ex presidente había demostrado una gran entereza» al recibir la noticia de su detención. « Menem declaró su inocencia y no dijo más nada pero se cumplió el acto formal y como cualquier imputado puede ampliar su indagatoria cuando quiera

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