Persistiendo en su ausencia a todo acto vinculado a la muerte de Juan Pablo II -no irá a los funerales en el Vaticano, como sí lo harán Bush y Lula da Silva-, Kirchner tampoco asistió ayer a la misa exequial rezada en la Catedral por el cardenal Jorge Bergoglio -quien va a Roma para elegir o ser elegido Papa-. Asistieron, en cambio, el vicepresidente, Scioli; la senadora Cristina Fernández de Kirchner; y los ministros Lavagna y Aníbal Fernández. También lo hicieron Solá; el secretario de Culto, Oliveri; el ex presidente Raúl Alfonsín y el juez de la Corte Antonio Boggiano, entre otros.
La Catedral porteña se vio ayer debordada cuando el arzobispado de Buenos Aires y primado de la Argentina, cardenal Jorge Bergoglio, presidió la misa exequial por Juan Pablo II.
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Fue particularmente significativo, durante la homilía, el cerrado y espontáneo aplauso que arrancó
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