13 de noviembre 2012 - 11:15

Moyano ratificó el paro, pero no marchará

El presidente de Federacion Agraria, Eduardo Buzzi, junto al titular de la CGT, Hugo Moyano, durante la reunión que mantuvieron previo al paro previsto para el día 20.
El presidente de Federacion Agraria, Eduardo Buzzi, junto al titular de la CGT, Hugo Moyano, durante la reunión que mantuvieron previo al paro previsto para el día 20.
El secretario general de la CGT Azopardo, Hugo Moyano, confirmó el paro nacional conjunto con la CTA opositora y otras organizaciones gremiales para el próximo martes, pero aclaró que no movilizará afiliados a la Plaza de Mayo, a diferencia de la central de Pablo Micheli.

Tras varias idas y vueltas, finalmente el moyanismo mantuvo su postura primeriza de focalizarse solo en la huelga y evitar movilizaciones, pese a que ayer la CTA había informado que la CGT también iba a marchar a la Plaza de Mayo, tal como impulsa la central alternativa.

"Ratificamos el paro nacional del martes 20 de noviembre desde las 0.00 hasta las 24.00 de ese día. Será un paro de todas las organizaciones gremiales de esta CGT, no obstante hay una convocatoria de la CTA (la marcha a Plaza de Mayo) de la que algunos gremios podrían participar", aclaró el camionero.

Lo hizo al brindar una conferencia de prensa en la sede de Azopardo, minutos después de haber encabezado una reunión del Consejo Directivo para avanzar con los detalles de la medida de fuerza.

La "desaparición del impuesto al trabajo que es el mínimo no imponible de Ganancias" fue el reclamo que Moyano puso en primer lugar para argumentar la huelga y luego agregó la universalización de "las asignaciones familiares para que se termine la discriminación de los hijos de los trabajadores".

También mencionó "el dinero que se queda el Gobierno por el salario diferido de los trabajadores por la sobras sociales gremiales".

Y anticipó que la CGT reclama un bono de 4 mil pesos, que Camioneros ya empezó a negociar, para "compensar lo que se pierde por Ganancias" y un "aumento de emergencia" antes de fin de año para los jubilados, tras considerar que la ley de aumentos automáticos cada seis meses "es un fracaso".

"Todo esto derivó en la decisión de ir a la medida de fuerza. Lamentamos tomar una medida de esta naturaleza, pero hay una falta de respuestas a nuestros reclamos desde hace dos años y hay un maltrato del Gobierno a la dirigencia gremial y a los trabajadores", advirtió el camionero.

Moyano ofreció la conferencia rodeado por varios sindicalistas de su sector, como el secretario adjunto de la CGT, Guillermo Pereyra, Gerónimo Venegas (Rurales), Julio Piumato (Judiciales), Sergio Palazzo (Bancarios) y Omar Plaini (Canillitas), entre otros.

El paro nacional cuenta con la adhesión de la CGT Azul y Blanca de Luis Barrionuevo, la Federación Agraria (FAA) de Eduardo Buzzi y organizaciones sociales como la Corriente Clasista y Combativa (CCC).

No obstante, pese al cese de actividades de los gremios de las CGT y CTA opositoras al Gobierno, el impacto del paro del martes dependerá en gran medida de lo que ocurra finalmente con el transporte público durante esa jornada.

Sucede que luego de que Moyano rompiera su relación con la Casa Rosada, varios gremios del transporte se alejaron de su CGT y se alinearon con la que lidera el metalúirgico Antonio Caló.

En la rueda de prensa, el camionero admitió que su sector está manteniendo "contactos" con sindicatos del transporte para tratar de que adhieran a la medida de fuerza, pero trascendió que en caso que eso no prospere, podría haber bloqueos de vías de trenes o terminales de colectivos para impedir que funcione el transporte.

Tanto el sindicato de la UTA (subtes y colectivos) como el de La Fraternidad y la Unión Ferroviaria (trenes) se alejaron del moyanismo, en desacuerdo con la pelea con el kirchnerismo.

No obstante, el camionero negó que su gremio de Camioneros tenga previsto hacer cortes de calle o bloqueos estratégicos e insistió en que será un "paro tradicional".

La decisión de la CGT de no marchar, no cayó del todo bien en la CTA, que considera que un "paro dominguero", es decir sin movilización, pierde sentido, por lo que esa central mantiene la idea de finalmente movilizarse a la Plaza de Mayo.

Sobre la decisión de no marchar, el adjunto de la CGT Azopardo, Guillermo Pereyra, explicó: "No movilizamos porque hay que poner las fichas en la organización. Movilizar significa sus riesgos, puede haber infiltrados, puede haber alguien que rompa una vidriera o rompa un coche, y vamos a tener que pagar nosotros la responsabilidad".

Además, el gremialista aseguró que muchos de los trabajadores que están en la otra CGT, que conduce Caló, también adherirán al paro: "Van a quedar los dirigentes solos. Si los dirigentes no se ponen a la cabeza de un reclamo legítimo, los afiliados se lo van a reclamar", evaluó.

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