El jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, aseguró ayer que su gestión está dispuesta "a dialogar" con los gremios municipales en conflicto, aunque advirtió que "ninguna medida extorsiva" hará cambiar su decisión de no renovar de más de dos mil contratos de la administración pública, iniciativa que ratificó.
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"Estamos dispuestos a sentarnos a una mesa dialogar, pero de frente a la sociedad, a los vecinos, siempre teniendo como prioridad mejorar el Estado, defender al empleado", aseguró.
Según Macri, "cada ministro, cada secretario, cada director general de área verificó" esos vínculos laborales cesados, los que "no cumplían una función útil para los vecinos de Buenos Aires", aseguró.
"Lo mismo queremos hacer en términos de evaluar los otros 20 mil (contratos) que quedan", indicó en declaraciones televisivas luego de que su gestión sufriera el primer paro general de municipales, apoyado por el titular de la CGT, Hugo Moyano.
De todas formas, reiteró que "aquellos que trabajan" pueden estar "absolutamente tranquilos" y agregó: "Sabemos que la gran mayoría de esos contratos es gente que trabaja, sólo queremos sacar todos los que tengan que ver con el costo político".
Más temprano, a través de un comunicado, había advertido a los gremios que "ninguna medida extorsiva" hará cambiar su decisión de "recuperar la carrera pública, desregular el sistema de seguridad social y reducir el gasto político".
En un mensaje destinado "a los vecinos y a los trabajadores de la Ciudad", Macri lamentó que se hayan "entorpecido los servicios públicos debido al paro de Sutecba", pero aseguró que no renunciará a su "compromiso de jerarquizar la carrera del empleo público".
"Hemos asumido el compromiso de jerarquizar la carrera del empleo público. Con ese objetivo se impulsarán los llamados a concursos para ocupar los cargos de directores de los hospitales, se efectuará un censo de los trabajadores de planta permanente y un relevamiento de más de 20 mil contratados y se instrumentarán programas de capacitación", dijo Macri.
Señaló que las resoluciones que ha tomado su administración no son "consecuencia de ninguna especulación política, ni apuntan a crear escenarios de confrontación con algún sector".
A su entender, sólo se trata de "cumplir con los compromisos que contrajo ante la sociedad porteña y ante los trabajadores de la Ciudad en la campaña electoral" que lo condujo a la Jefatura de Gobierno.
El titular del Ejecutivo porteño defendió la medida de no renovar los contratos de más de dos mil empelados públicos y aseguró que con ese sistema "se podrá determinar quién es quién en la administración, para poder aplicar políticas que premien el mérito".
"La experiencia del trabajo cotidiano nos está demostrando el entusiasmo que este cambio de rumbo ha despertado entre la gran mayoría de los trabajadores de la Ciudad. Por eso les agradezco la responsabilidad y la voluntad de compromiso con que nos están acompañando en estas primeras semanas de gestión", afirmó Macri.
Advirtió que la Ciudad necesita organizar "la fuerza de sus recursos humanos para poder llevar adelante una planificación inteligente", que contribuya a mejorar "todos los niveles de la gestión y que devuelva al empleado público el orgullo de ser reconocido por el servicio que le brinda a sus vecinos".
Además, el jefe de Gobierno sostuvo que en el mismo contexto se enmarca la decisión de desregular la Obra Social de los Trabajadores del Estado de la Ciudad de Buenos Aires (Obsba) "para que los empleados puedan ejercer libremente el derecho a elegir su cobertura de seguridad social y la de sus familias".
"Esta medida había sido anticipada a través de cartas que yo envié personalmente a los trabajadores de la salud y de la educación durante la pasada campaña electoral", enfatizó.
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