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4 de septiembre 2006 - 00:00

Murió Susana Valle, testigo del peronismo

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Susana Valle junto a la ministra Nilda Garré, el secretario Eduardo Luis Duhalde y el teniente general Ricardo Brinzoni, en junio pasado en un acto de homenaje a su padre, el general Juan José Valle.
Susana Valle, fallecida en la madrugada de ayer, fue protagonista y testigo de numerosos hechos que integran la historia del peronismo posterior al derrocamiento de Juan Perón en 1955.

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En junio de 1956, sin haber cumplido 18 años, fue la última de sus familiares en conversar con su padre, el general Juan José Valle, minutos antes de que éste fuera fusilado en la desaparecida penitenciaría de la avenida Las Heras, por haber encabezado un alzamiento contra el gobierno de la Revolución Libertadora.

Con sus familiares detenidos o perseguidos, su madre fuertemente afectada por los hechos, Susana Valle fue enviada a Caracas, bajo la tutela de Perón, por entonces exiliado en Venezuela. Allí fue testigo de una discusión entre Guillermo Patricio Kelly y el mayor Pablo Vicente, que culminó con una fuente de tallarines que el primero arrojó sobre la cabeza del segundo.

En Ciudad Trujillo, otra etapa del exilio de Perón, vio cómo el general alejaba de su entorno al mismo Kelly y a John William Cooke, cuando éstos, invocando sin autorización alguna al ex presidente, habían acudido al « generalísimo» Trujillo, presidente de la República Dominicana, en busca de auxilio económico.

  • Militancia

  • De regreso en Buenos Aires, desde su domicilio de la calle Lafinur casi esquina Libertador, desarrolló una intensa y extensa militancia, apoyada por distintos sectores del peronismo, muchas veces enfrentados entre sí, y, por supuesto, los militares y civiles sobrevivientes a la represión del alzamiento que encabezó su padre.

    Estuvo al lado de María Estela Martínez de Perón cuando ésta permaneció en el país entre 1965 y 1966, y dirigentes históricas del PJ, como Delia Parodi y Nélida de Miguel se alinearon con Augusto Vandor, a quien ella, justamente, vino a enfrentar.

    Activistas del Comando de Organización de Alberto Brito Lima la acompañaron en una campaña «Pro premio Nobel de la Paz para Perón», que el ex presidente, a sabiendas que el reglamento del galardón prohíbe entregarlo a militares, alentó desde su exilioen Madrid. Gobernaba el país el general Juan Carlos Onganía y se trataba de poner a Perón en las páginas de los diarios, de los que estaba ausente desde «hace demasiado tiempo» según explicaba ella. Los comunicados que enviaba a la prensa, los tipiaba en el despacho de Andrés Framini, por entonces secretario general de la Asociación Obrera Textil y uno de sus más fieles amigos en el campo sindical.

  • Acercamiento

    Colaboró con el padre Carlos Mujica en la villa de Retiro, se hizo amiga de la dirigencia de la cúpula montonera tras el secuestro y muerte de Pedro Eugenio Aramburu. Trabajó con Vicente Saadi en Intransigencia Nacional y en la creación del diario «La Voz».

    Fue amiga de Carlos Saúl Menem, quien hizo que le devolvieran el sable de su padre, secuestrado de su casa en los días de junio de 1956.

    Su última aparición pública fue en junio de este año, en la plaza donde estuvo la penitenciaría, en el acto recordatorio y reivindicativo de los fusilados de 1956.

    Los restos de Valle eran velados anoche en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires y serán inhumanos hoy a las 10 en la bóveda del cementerio de Olivos, donde también descansan los de su padre, el general.
  • Últimas noticias

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