Néstor Kirchner, sin carisma pero con dinero, quiere imitar a los populistas de antaño; para eso pidió que le armen una Plaza. También manda a 10 mil punteros a abrir locales para repartir asistencialismo.
Néstor Kirchner ayer con Julio De Vido y autoridades de la Sociedad de Arquitectos, entregado al urbanismo. Firmó convenio para hacer del viejo edificio del Correo un centro cultural. También mandó refaccionar la Casa Rosada y «limpiar» la Plaza de Mayo. Fantasea con el balcón.
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En sus tardes de descanso en el Sur, una voz amiga le susurró la ocurrencia y el patagónico, como al descuido, la abrazó. El montaje del show quedó en manos de «Compromiso K», el núcleo ultrakirchnerista que capitanea el secretario de Legal y Técnica, Multitudes coreando frases dulces es la tentación de cualquier político. Y
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