Nuevo ataque contra la Iglesia desde un asesor presidencial
La ratificación del obispo castrense Antonio Baseotto sorprendió el miércoles cuando se hizo pública, aunque ya lo sabían altos funcionarios del gobierno desde el lunes y lo mantuvieron comprensiblemente callado porque era un revés al proyecto oficial de desplazarlo del cargo. Tampoco lo sabían altos integrantes del Episcopado, la mayoría enrolados en una línea moderada frente a los planteos de Baseotto, claro que en cuestión de estilo,no de doctrina que es algo en lo cual coinciden todos. ¿Por qué se sorprendieron? Porque Baseotto logró apoyos directos del Vaticano, en particular del influyente Angelo Sodano (secretario de Estado), que se sintió forzado a ratificarlo en el cargo por algo que recién se conoce en estas horas: molestó en Roma que el gobierno argentino hiciera mofa del pedido de disculpas del obispo castrense por tardío. Para la doctrina católica nunca un arrepentimiento es nimio, menos puede ser tardío; el corazón debe estar siempre abierto al perdón. Esta querella registra también tramas colaterales, como el libro anti-Iglesia del cronista oficial Horacio Verbitsky o la exposición de Rafael Bielsa en el Senado. El canciller, el mismo miércoles cuando Roma confirmaba en el cargo a Baseotto, les decía a los senadores que iba a ser desplazado.
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• Respuestas inoportunas
El aborto, la vida como un derecho o una obligación que pone frente a la alternativa de la eutanasia, el retroceso de las formas clásicas de la familia, el renacer de viejos principios religiosos tras la última elección de Estados Unidos son temas que azuzan las preguntas del periodismo y pueden llevar respuestas inoportunas -más allá de que las sienta- a un ministro como «tres G» que no tiene en sus manos resolver y ni siquiera plantear porque no es legislador. Hablar de más sobre aborto.
De ahí que algunos en el gobierno, como el propio González García, cuestionaran la falta de oportunidad, por lo menos, del libro de Horacio Verbitsky en el cual se cuestiona la conducta de Bergoglio en tiempos del Proceso militar. ¿Estás trabajando para Caselli?, le habría dicho el ministro al periodista, revelando presuntas contradicciones entre hechos del pasado y otros del presente. Hay que observar ese texto completo para, luego, conocer la versión de los implicados, polémica local sin duda, ya que nadie imagina otro tipo de trascendencia en los cimientos vaticanos.
Menos cuando Bergoglio aparece como un posible sucesor en la línea papal, igual que otros colegas religiosos del continente. Es que Hispanoamérica alberga a 55% de católicos en toda su población y, según la curva demográfica, en 2050 ascenderá a 75% esa confesión. Es, según se ve, un territorio conquistado y posiblemente a reforzar, al revés de una Europa donde disminuye esa fe y al Africa, territorio en el que el catolicismo participa en forma minoritaria y sin demasiados avances. No sería extraño un originario de lengua castellana (o portuguesa) en ese sillón papal, como alguna vez lo anticipó el autor de bestsellers Morris West, quien hasta imaginó un Papa argentino. Sólo que él novelaba en ese futuro a un cura guerrillero, torturado por los militares y, de acuerdo con el actual y vigente Colegio Cardelanicio que lo elegirá -de acendrada firmeza y conservadorismo ideológico-, el latinoamericano o argentino que surja, si ocurre, será jerarquizado por otras condiciones o virtudes de su oficio.



