Anoche, el ministro de Defensa, José Pampuro, y el nuevo jefe del Ejército, Roberto Bendini, habían cruzado hasta la Casa Rosada y se presumía en el Libertador que estaban reunidos con Kirchner. Casi con seguridad buscando la bendición para la nueva estructura de mandos del Ejército.
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Sin embargo, recomponerla se complicó. La autoridad basada exclusivamente en la antigüedad, un principio que gobierna las FF.AA. de todo el mundo. Aunque ésta provenga del hecho de haber ascendido todos juntos, aun cuando unos lo hicieron por delante de otros, respondiendo a un orden de mérito. Y además la posibilidad cierta de algún airado pedido de retiro -del reducido grupo de los que quedan- introducía un motivo de más cambios en el Ejército. Anoche circuló el nombre del posible subjefe del Ejército, el general Néstor Pérez Vovard, lo que implicaría el pase a retiro de más oficiales.
Un total de 25 generales, cifra que podía alargarse hasta los 27 y hasta 30 si crecía el número de los afectados; más 14 vicealmirantes y contraalmirantes; y 10 brigadieres de la Fuerza Aérea confirmaban anoche sin precisar exactamente cuántos, que alrededor de una cincuentena de oficiales superiores de las FF.AA. pasarán a retiro.
Tanto la Armada como la Fuerza Aérea parecían transitar más tranquilos esta transición. Los primeros, porque si hubieran ascendido a la jefatura los vicealmirantes Carlos Carbone o Eduardo Llambí -como estaba previsto-, en lugar de Jorge Godoy, la diferencia hubiera sido de apenas unos pocos hombres. En el caso de los aviadores llega uno de ellos, Jorge Chevallier, al Estado Mayor Conjunto -una aspiración de esta fuerza-, y la designación de Carlos Rohde, un « cazador» en la jerga interna, aunque deja afuera a profesionales como Horacio Mir González entre otros, pareciera ser menos traumática dentro de la purga a la que se han visto sometidos.
• Primera misión
Apenas unas horas después de la despedida de Ricardo Brinzoni, en la plaza de Armas del edificio Libertador, el ministro de Defensa dejó en funciones al nuevo jefe del Ejército, el general Roberto Bendini. Que hoy tendrá su primera misión oficial al acompañar a Néstor Kirchner en el festejo del Día del Ejército, que se celebra en el Colegio Militar. Ayer por la tarde fue masiva la presencia de quienes, estando en actividad, cumplen funciones en la sede central del Ejército y querían escuchar al nuevo jefe. Bendini, que se afeitó el bigote, atribuyó explícitamente al presidente de la Nación el haberle conferido « el alto honor de asumir el cargo». Y le reconoció a Brinzoni, el recibir « un Ejército disciplinado, cohesionado y profesional». No hubo mucho más, después del paso de revista de Bendini y Pampuro a los efectivos formados. Todo siguió luego en el piso 11, para buscar completar la cadena de mandos rota.
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