8 de junio 2006 - 00:00

Opta Macri por pelear la Presidencia en 2007

Mauricio Macri
Mauricio Macri
Tal vez Roberto Lavagna no entre a la eventual segunda vuelta del año próximo, que es lo que imaginan sus padrinos Raúl Alfonsín y Eduardo Duhalde (el ex mandamás de Lomas de Zamora sueña, de nuevo, que gobierne quien salió segundo, como fue su caso o el de Néstor Kirchner). Pero el aporte del ingreso de Lavagna en la campaña electoral ya fue hecho: los demás actores de la escena se despertaron. No sólo el gobierno, que ingresó en uno de sus habituales arrebatos de iracundia. También otros fragmentos de la oposición, como los que representan Mauricio Macri y Ricardo López Murphy. En ese entramado, Lavagna ya produjo milagros. Para darse cuenta basta con espiar lo que se conversó el martes por la noche en la comida que reunió a esos dos dirigentes con algunos colaboradores en un «quincho» de la calle San José de la Ciudad de Buenos Aires.

El asado que se sirvió estaba a la altura de los comensales, la plana mayor de las dos fuerzas aliadas en PRO. Macri llegó acompañado por su factótum Horacio Rodríguez Larreta, por su encargado de cuestiones crematísticas Néstor Grindetti (director del Banco Ciudad y presidente de su fundación), por el presidente del bloque de diputados del sector, Federico Pinedo y por su primo y legislador bonaerense Jorge Macri.

López Murphy también sentó a la mesa a su plana mayor: el diputado Pablo Tonelli, su colaborador todoterreno Edgardo Srodek, el tucumano Pablo Walter y el legislador porteño Carlos «Charly» Araujo. La terraza para comer la puso otro tucumano, Osvaldo Sawaya.

  • Tácticas

  • Durante la larga conversación se definieron las tácticas principales que llevará adelante la coalición en los próximos meses. Lo que sigue es una síntesis de lo hablado y decidido en esa reunión que, como se verá, resulta crucial para la configuración que está adquiriendo la oposición a Néstor Kirchner:

  • Macri, López Murphy y sus colaboradores definieron allí que PRO insistirá en tener un candidato propio para las elecciones presidenciales del año que viene. Todos los argumentos indicaron que ese candidato será, obviamente, Macri. El propio presidente de Boca Juniors se extendió acerca de sus ventajas comparativas: «Lavagna no llega en las encuestas al tercio de lo que yo tengo», dijo. Los demás comensales asintieron y agregaron, palabras más o menos: «Vos sos un fenómeno nacional, en cambio él es un producto que lo distingue gente como nosotros, que está muy informada, muy en la política». Se admitió, es cierto, que el nivel de popularidad del jefe de Compromiso para el Cambio deriva más del campo deportivo que del político. Sin embargo, su candidatura a la presidencia quedó casi sin discusión. Un triunfo de López Murphy, empeñado en eludir cualquier entendimiento con Sobisch.

  • Para que esta resolución se realice en los hechos se dispuso la realización de un congreso de Recrear para el último fin de semana de este mes. Allí las dos fuerzas aliadas y los otros partidos afines, sobre todo provinciales, harán sentir una especie de «clamor» para que Macri se defina por la carrera nacional. Quedó la sensación de que Rodríguez Larreta será la figura que impulsarán en la Ciudad.

    Además, había faltado Gabriela Michetti, quien tal vez imagina una alianza con Jorge Telerman.

  • De todos modos, hubo un comentario que habría que registrar, sobre todo por la fugacidad con que fue planteado: López Murphy sostuvo que «si, inconstitucionalmente, el gobierno decidiera adelantar las elecciones a marzo, entonces habría que pensar en una gran alianza opositora, aun cuando no tuviera toda la cohesión ideológica que nos gustaría». Fue la única puerta abierta a un acuerdo con Lavagna y sus mentores. El «adelantamiento» de las eleccioneses una hipótesis corriente de toda la clase políticahoy en día. Aun cuando se lo analice en el marco de una enorme confusión: la Constitución obligaría a hacer los comicios en marzo y lo que permite una «postergación» es una reforma legal hecha por el duhaldismo, susceptible de ser impugnada en cualquier juzgado electoral (los contertulios del martes deberían consultar a un diputado de su bloque, el constitucionalista Jorge Vanossi, quien sabe del tema como nadie).

  • Si éstos fueron los propósitos tácticos, López Murphy elaboró los argumentos (últimamente, por razones que se le escapan a la mayoría, ha crecido mucho como orador: que lo digan si no quienes lo escucharon ayer en el Banco Itaú, junto a Miguel Angel Broda y Rosendo Fraga, analizar el futuro de la economía). El líder de Recrear sostuvo que «no debemos caer en la trampa de los que quieren exponer a Lavagna como una alternativa al gobierno que lo tuvo hasta hace pocos meses como el hombre clave. Lavagna apoyó todo lo que se hizo y, si no fue ésa su conducta, por lo menos mantuvo silencio». La física de la política es implacable: los silogismos del economista se rozaron con los que, por otros motivos, esboza el gobierno. El líder de Recrear siguió: «Todavía no está claro qué quiere Lavagna. ¿Verdaderamente va a hacer oposición? ¿De la mano de Alfonsín y Duhalde? Nosotros no podemos estar en ese encuadramiento».

  • El economista señaló también que «la candidatura de Lavagna viene a fragmentar en tres el espacio opositor, por más que le quite votos al gobierno y aun a Elisa Carrió antes que a nosotros». Fue la única mención de la noche a la jefa del ARI, con quien López Murphy mantiene una corriente de simpatía.

  • Intereses

  • Macri intervino para reforzar esas posturas, aunque señalando algunos intereses que, según él, podrían estar alentando al ex ministro de Kirchner. «Es evidente que 'Clarín' ya lo está planteando a Lavagna como una alternativa y que allí intentarán polarizar entre el gobierno y él». Alguien agregó que «se podría tratar de una maniobra o de algo mucho más ingenuo: no sólo 'Clarín' presenta a Lavagna como la otra cara del oficialismo, ¿o ustedes no miran televisión?».

  • Otra referencia inevitable, hija de la información o del prejuicio, fue la de decir que «también el grupo Techint ayudará a Lavagna en la campaña. Son muy amigos, él siempre estuvo ligado a los Rocca». Macri y López Murphy coincidieron con el dictamen: ninguno de los dos se lleva bien con el siderúrgico.

  • En este punto, los colaboradores de ambos dirigentes, sobre todo Jorge Macri, Rodríguez Larreta y Walter, giraron hacia una pasable autocrítica. O, como siempre, hacia una especie de presión sobre Macri, quien a veces exaspera con sus indefiniciones. «Si Lavagna crece es porque nosotros no aseguramos un destino a nadie. Ni siquiera tenemos un candidato. Nosotros lo agrandamos». Ya había corrido suficiente malbec de Nieto Senetiner como para que el presidente de Boca se largara un poco más: admitió que está todavía sin definirse pero prometió hacerlo para después del Mundial. «Es una decisión que hay que tomar. De todos modos, fíjense que Lavagna no dijo que quiere ser candidato. Tiene otros que hablan por él, como Alfonsín.»

  • De la comida de la calle San José surgió otra definición, que ya rondaba reuniones previas del grupo: López Murphy competirá por una posición parlamentaria. Casi seguro encabezará la lista de diputados bonaerenses, salvo que las encuestas «exijan» que busque la Senaduría porteña.

  • Finalmente, Lavagna hizo en la noche de Montserrat el prodigio superior. Macri y López Murphy se mostraron más hermanados que nunca en los últimos meses. A tal punto que también decidieron unificar todos los bloques parlamentarios en los cuerpos colegiados en los que Recrear y Compromiso para el Cambio controlan escaños.
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