Mauricio Macri intenta resistir por estas horas la puja ya con dos gremios que cobijan a empleados municipales y con una Justicia que le falla en contra una y otra vez.
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Para eso Macri está dispuesto a «ir a fondo» y anunció que pedirá la recusación de la jueza Elena Liberatori, mientras que los legisladores macristas ya hablan de promover definitivamente el jury de enjuiciamiento contra la magistrada, tras el fallo que le ordena reincorporar a 2.300 contratados. Macri volvió a calificar de «disparate» las resoluciones judiciales y acusó de «abuso de poder» a la magistrada con quien se viene enfrentando por los dos fallos anteriores, cuando Liberatori hizo lugar a los amparos que presentaron desde la obra social municipal en contra de su intervención.
«Avanzó en competencias del gobierno», se quejó Macri en una conferencia de prensa a la que convocó especialmente, en el Salón Blanco del palacio municipal.
Dijo que «la transformación» de la Ciudad no es « patrimonio de una persona» y relató que Liberatori «falló tres veces a favor de los amparos presentados por el sindicato».
«Si los dos primeros fallos eran cuestionables, éste es un disparate», sostuvo el jefe de Gobierno, y luego Gabriela Michetti no descartó iniciarle juicio político a Liberatori. Sin embargo, la vicejefa suavizó al aclarar que «en este momento» las «energías» de la administración porteña «no están puestas en eso».
«Desde el Ejecutivo no estamos pensando en eso, no tenemos nuestra energía puesta en eso ahora, pero es una posibilidad», advirtió.
Sin embargo, la idea de enjuiciar a Liberatori ya la había deslizado la semana pasada el legislador porteño Martín Borrelli ante el primer fallo que consideró inconstitucional la redacción de un decreto de necesidad y urgencia para intervenir la obra social sindical. Esa medida la había tomado Macri en medio de la protesta gremial contra el desplazamiento de más de dos mil empleados y ante el anuncio de una manifestación de la que luego participó Hugo Moyano junto a los caciques de Sutecba, el gremio municipal más fuerte de la Ciudad.
El macrismo no contaría, sin embargo, con la cantidad de votos que requiere un jury de enjuiciamiento, y la oposición -el kirchnerismo especialmente-le negaría esa posibilidad.
Por eso por ahora Macri se entregará a la pelea en el fuero contencioso administrativo tributario de la Ciudad, donde presentará la apelación al fallo reciente y pedirá la recusación de la magistrada.
Invasivo
Michetti sostuvo que el último fallo es «más invasivo» que los anteriores «porque definir a quién contrata o no el Poder Ejecutivo tiene que ver con las facultades del jefe de Gobierno, no de una jueza».
La vicejefa advirtió que el fallo de la Justicia es « insostenible» y justificó los desplazamientos de empleados porque «a muchos de ellos» nunca los vieron y que « probablemente no aparezcan».
Por su parte, el presidente del bloque de PRO en la Legislatura porteña, Oscar Moscariello, avanzó en otra línea, diciendo que «sin duda es una acumulación de disposiciones que la llevan imperiosamente al juicio político».
«El tercer fallo de la jueza Liberatori subvirtiendo el criterio político del jefe de Gobierno es una evidente intromisión del Poder Judicial en las decisiones del Poder Ejecutivo», aseguró Moscariello.
También los gremialistas de ATE, promotores del recurso sobre el cual ayer se pronunció Liberatori, tuvieron una conferencia de prensa.
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