La medida de Atanasoff tiene más bien un carácter político destinado a mostrar al público la preocupación oficial por el servicio, y al mismo tiempo zanjar la polémica abierta por las declaraciones sobre «nacionalización» de Néstor Kirchner.
En la práctica, sin embargo, el Estado no dispone ya este año para cubrir la problemática de los ferrocarriles, ya que el esquema de la privatización implica que el Estado debe hacerse cargo de las inversiones de infraestructura y del déficit operativo cuando lo hubiera.
Los ferrocarriles que hoy deberían recibir subsidio para cubrir gastos corrientes (combustible y salarios), según los contratos originales, son el Roca (105 millones de pesos mensuales), el Belgrano Norte (1,9 millón) y el Belgrano Sur (1,5 millón).
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