24 de octubre 2008 - 00:00

Peor con Uruguay: veta a Kirchner para presidir Unión Sudamericana

La portada de la edición del diario «El País» de Montevideomadrugó ayer al gobierno argentino con un veto a NéstorKirchner como candidato a la liga de naciones UNASUR.
La portada de la edición del diario «El País» de Montevideo madrugó ayer al gobierno argentino con un veto a Néstor Kirchner como candidato a la liga de naciones UNASUR.
Nervioso más que sorprendido, Néstor Kirchner simuló el enojo en Olivos ante el grupo (otro) de intendentes que lo visitaron: «Nunca he pensado en modificar mi idea sobre Botnia, y menos lo haría a espaldas del pueblo». Fue lo que salió de boca del ex presidente como respuesta al cachetazo («agravio», dijeron los voceros de la Cancillería) que recibió ayer de Tabaré Vázquez, quien anunció un veto del Uruguay a las pretensiones de los 11 países de UNASUR para designar a Kirchner como nuevo secretario ejecutivo.

El gobierno argentino hizo saber ayer que Cristina de Kirchner había recibido llamados telefónicos de algunos presidentes, entre ellos Lula da Silva, Hugo Chávez, Evo Morales y Rafael Correa, que insistían en el apoyo a la candidatura y con expresiones de enojo hacia Vázquez. Esto mitigó la contrariedad para un Kirchner que confía en que esa función en el UNASUR le sirva para apartarse de la campaña electoral para 2009, para la cual juguetea con una precandidatura a diputado nacional por Buenos Aires. El santacruceño no tiene entrenamiento en temas internacionales, que a veces maneja como si se tratasen de entuertos aldeanos. Para él ese cargo sugnificaría pasarse seis meses viajando por el continente sería una forma de probar esa posibilidad sin estar en medio de la campaña. Creía que los votos serían unánimes para esa función; ahora tiene que resignarse a pelear por el cargo, algo a lo que no está acostumbrado a hacer en público.

En un «blitzkrieg» de prensa, todos los medios del Uruguay se despertaron ayer con portadas que anunciaban el rechazo de Vázquez a la candidatura de Kirchner, que la UNASUR discutirá el jueves que viene en un aparte de la cumbre de mandatarios en El Salvador. Según el gobierno de Montevideo, Kirchner «no es confiable» para ese país porque consintió como presidente los cortes de los puentes que unen a los dos países emprendidos hace casi dos años por un grupo de vecinos de Entre Ríos que rechazan la instalación de la papelera contaminante de Botnia.

Según la prensa del Uruguay, el canciller Gonzalo Fernández les comunicó en la noche del miércoles la posición de su gobierno a los líderes de los partidos opositores locales. «La UNASUR es una institución de reciente creación y uno de sus objetivos fundamentales es promover y desarrollar el diálogo, si precisamente de algo podemos hablar es que ese diálogo para resolver cualquier tipo de problemas, ese diálogo serio, respetado, no ha existido con la Argentina», dijo Didier Opertti, ex canciller del Uruguay, hoy en la oposición del Partido Colorado al gobierno de Vázquez. Gonzalo Fernández también le comunicó a su par chileno, Alejandro Foxley, esa decisión debido a que ese país ejerce actualmente la presidencia pro témpore de la UNASUR.

La candidatura de Kirchner al cargo de secretario de la UNASUR, una liga de países creada por Lula da Silva y Eduardo Duhalde, fue propuesta por el presidente de Ecuador, Rafael Correa, y cuenta ya con el voto favorable de 11 de los 12 países que la conforman. Kirchner ha manifestado su intención de asumir ese cargo, algo que le permitiría simular una salida estratégica del escenario político local con el propósito de aplacar las críticas que le lanza la oposición al gobierno de su mujer, Cristina de Kirchner, sobre la manipulación que ejerce en decisiones de gobierno usando la relación familiar.

Hasta ahora había condicionado la aceptación del cargo a que el voto en la UNASUR fuera unánime, algo que parecía asegurado hasta ayer luego de que la Argentina lograse el voto de Colombia y de Bolivia, que bajó a su candidato Pedro Solón. El responsable de asegurar esos sufragios es el coordinador del área presidencial de Cristina de Kirchner, Rafael Follonier. Este canciller kirchnerista para la América morena (como la llamaba el llorado Buscapié Cardozo) en estas horas había completado una gira continental en la cual dijo haber logrado esa unanimidad que se sabe ahora no incluye a los hermanos uruguayos.

La lectura que hizo el gobierno de esta noticia -guiada por la doctrina peronista que supone detrás de cada titular y de cada nota periodística un complot- es que Vázquez rechaza la candidatura de Kirchner con el propósito de lanzar una proclama nacionalista y levantar su popularidad justo cuando se discute la posibilidad de una reforma que le permita un nuevo mandato electoral.

También este gesto de Vázquez lo anota el gobierno argentino en la estrategia del Uruguay de diferenciar su política exterior respecto de sus vecinos. Ayer, por ejemplo, el gobierno de Montevideo dijo que ese país estaba preocupado por la evolución de la crisis económica en la Argentina y en el Brasil. Uruguay se considera un socio perjudicado por el Mercosur, y cada tanto hace amagos de independencia de ese bloque. Por ejemplo, los ministros de Economía y de Relaciones Exteriores y el presidente del Banco Central del Uruguay anunciaron que no viajarán a Brasilia el lunes, a la Cumbre del Mercosur, para analizar las repercusiones de la crisis financiera internacional en la región. Tabaré Vázquez, además, avisó que no viajará el jueves próximo a la cumbre de mandatarios de El Salvador, adonde concurren todos los de América latina y los reyes de España.

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