De la cumbre surgió un documento que elevarán a la candidata -intentaron hacerlo ayer, pero no la encontraron- como advertencia última:
Como anticipo de lo que están dispuestos a hacer, los 350 dirigentes reunidos en la quinta de San Vicente -una mansión estilo colonial-
Un tembladeral para una formación que tiene -como todos los que nacen a la vida política- los papeles flojos. Sin partido, no hay posibilidad de sostener candidatos.