En esencia, el plenario convocado para el 1 de diciembre, en el que se elegirá al nuevo jefe de la UCR, servirá de antesala para observar cómo se reacomodará el partido de cara a 2007. El dilema es, puntualmente,
• El coqueteo de Kirchner con gobernadores e intendentes de la UCR es una
• El imán presidencial es lo que quieren anular los promotores de convertir a la UCR en un polo crítico al gobierno. El problema no es sencillo:
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