Elisa Carrió ya produce tormentas en la interna del PRO. Jaime Durán Barba asegura que la chaqueña no conviene a la campaña de Mauricio Macri y, fortalecido junto con el sector de Marcos Peña, avanza para barrerla del horizonte. Al menos eso aconseja.
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"Hay que correrla de la campaña porque ya no suma. En un contexto positivo, su pesimismo constante y las denuncias altisonantes provocan el rechazo de la gente", dijo el asesor del jefe de Gobierno porteño.
Enterada de esto, Carrió salió a castigar al experto en marketing político. Hace pocos días, la diputada criticó fuertemente al gurú ecuatoriano. "La verdad es que me preocupa que le den importancia siquiera. No sé cómo le pueden dar importancia. Me parece un hombre tan vulgar, tan ordinario. A mi casa a cenar no lo invitaría", dijo la legisladora contra uno de los hombres de mayor confianza de Macri.
Ese misil de Carrió, incomprensible al principio, fue una reacción a las recomendaciones que Durán Barba le había sugerido a Macri en una reunión a solas a la que fue con números sobre la imagen negativa de Carrió, para convencerlo.
Las voces que agitan un acuerdo entre Macri y Sergio Massa también van direccionadas a provocar a la diputada, quien marcó diferencias con los acuerdistas.
En declaraciones radiales, Carrió adelantó que "no hay margen" para un acuerdo de cara a las próximas elecciones entre los precandidatos presidenciales opositores Macri y Massa, aunque no descartó que pueda haber acercamientos con algunos postulantes "honorables" del Frente Renovador.