Recluida en El Calafate, con su marido como señuelo mediático para distraer la atención de su agitado debut en el Ejecutivo, Cristina de Kirchner podría quedar hoy más complicada en el caso del valijero Guido Antonini Wilson. Los venezolanos Carlos Kauffmann y Moisés Maiónica, denunciados por el maletero de haberlo presionado para ocultar que los 800 mil dólares que transportaba estaban destinados a la campaña de la ex primera dama, comparecerán hoy ante el tribunal federal de Miami para enfrentar cargos en su contra.
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Aunque la causa que se sigue en Miami contra Kauffmann, directivo de la petrolera Venoco, y el abogado Maiónica, es por el presunto delito de actuar ilegalmente como espías bolivarianos en territorio estadounidense, la investigación salpica de arriba a abajo a la Casa Rosada. Tanto que fue el fiscal Thomas Mulvihill quien relató cómo, en base a grabaciones que ya tendría en su poder, a Antonini se le ofrecieron unos dos millones de dólares para ocultar que su valija tenía como destino la campaña presidencial del Frente para la Victoria.
Hoy, cuando dos de los cuatro detenidos enfrenten los cargos de actuar y conspirar en Estados Unidos como espías venezolanos, el gobierno argentino volverá a estar en el centro de la polémica. Es que la jueza Andrea M. Simonton ordenó al fiscal que los abogados defensores de los acusados tengan acceso a esas grabaciones ocultas para poder ejercer legítimamente su derecho de defensa en juicio. Hasta ahora Néstor y Cristina Kirchner calificaron al proceso como una «operación basura» de Washington y reclamaron la extradición de Antonini, el mismo que se circuló libremente por el país y escapó a Estados Unidos sin ningún tipo de restricción para cruzar la frontera.
La audiencia de hoy, que estaba prevista en un principio para el 28 de diciembre pasado, fue aplazada por la magistrada con el fin de que los abogados de los acusados dispusieran de más tiempo y acceso a los cargos para preparar el caso. Tanto Maiónica como Kauffmann rechazarán hoy los cargos ya que, de ser hallados culpables, podrían conllevar una sentencia máxima de hasta diez años de prisión y una multa de 250.000 dólares.
Un quinto imputado en el «caso del maletín», Antonio José Canchica Gómez, de 37 años y también de nacionalidad venezolana, se encuentra prófugo de la Justicia de los Estados Unidos. El principal temor del kirchnerismo es que en la audiencia de hoy la fiscalía aporte nuevos datos sobre la supuesta vinculación de los detenidos con el intento de encubrir el envío ilegal de 800.000 dólares con destino a la campaña electoral de Cristina de Kirchner. Incluso en la acusación formal que se presentó el pasado 20 de diciembre contra los cinco imputados se incluye una pormenorizada descripción de las conversaciones telefónicas, citas y reuniones «secretas» que sostuvieron con el empresario venezolano Antonini. El valijero venezolano llegó por última vez a Buenos Aires en un avión privado rentado por la estatal ENARSA procedente de Caracas en el que también iban otros siete pasajeros, varios de ellos altos cargos de Petróleos de Venezuela SA (PDVSA). Antonini Wilson, quien no enfrenta cargos del gobierno estadounidense y colabora con el FBI en la investigación, es reclamado por la Justicia argentina para ser extraditado. La jueza en lo penal económico Marta Novatti amplió el martes pasado ese pedido a través de la Cancillería argentina con un nuevo exhorto donde agrega el presunto delito de lavado de dinero.
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