Provincia estrenará sufragio electrónico
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«¿Si pudieron los brasileños donde votaron 100 millones de personas, no vamos a poder nosotros con 8 millones?» preguntó Solá el miércoles a media mañana. Fue la forma de dar el empujón definitivo para que en setiembre se ponga a punto el régimen de sufragio electrónico.
«El mecanismo no es difícil, pero implica un cambio cultural muy fuerte así que hay que explicar cada detalle con detenimiento» dijo ayer Randazzo, quien destacó que ese sistema permitirá, no sólo reducir «drásticamente» el costo de la elección sino también un «altísimo nivel de transparencia».
En rigor, en Brasil en 5 horas se contaron 76 millones de votos.
Las urnas se distribuyen con un diskete encriptado -que nadie puede modificar-, denominado flash card que incluye la nómina de votantes habilitados para cada mesa. El usuario-votante ingresa su documento, tras lo cual aparece su nombre y luego puede sufragar.
El procedimiento es sencillo: al oprimir el botón de cada opción -de gobernadores, por caso-, aparece la foto del electo como comprobación visual de la votación. Si no es correcta, se puede rehacer el trámite. Incluye el método Braille para los ciegos.
Segundos después del cierre de la votación, las autoridades de mesa conocen el resultado de la elección. El diskete es enviado a la Junta Electoral para chequear los resultados finales y, a su vez, los fiscales se quedan con copias.
Un punto todavía no resuelto es en qué medida se instrumentará el régimen: será una prueba piloto, por lo que no abarcará toda la provincia, pero probablemente se extienda a 80% o más del padrón.




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