El bajo nivel de participación electoral que no llegó a 75% en la provincia de Buenos Aires no impidió que el oficialismo sumara casi 600 mil votos en solo dos meses. Fue una despegada de 5 puntos porcentuales en relación a las primarias de septiembre que llevaron oxígeno a la Casa Rosada y a la convivencia interna del Frente de Todos.
El Frente de Todos ganó más de la mitad de los distritos del conurbano bonaerense y dio vuelta las elecciones en distritos clave, como San Martín, Quilmes y San Fernando. El oficialismo apostó por una campaña en positivo para recuperar la confianza del electorado. La recuperación del oficialismo en el primer distrito electoral del país se da luego de que el Frente de Todos enfocara su campaña electoral en el territorio para escuchar la problemática de los vecinos cara a cara, para lo cual el propio Alberto Fernández emprendió una campaña de cercanía con incursiones y visitas sorpresivas a distintos puntos del conurbano.
También influyó en forma decisiva la alianza con los intendentes del conurbano, reforzada a partir de la incorporación al gabinete provincial tras las PASO de los exjefes comunales de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, y de Malvinas Argentinas, Leonardo Nardini.
Para ello, durante la campaña, los principales referentes del oficialismo pusieron el acento en la recuperación económica y productiva de la provincia de Buenos Aires, a tono con las medidas socioeconómicas implementadas desde el Gobierno nacional tras la derrota de las PASO, como el incremento de las asignaciones familiares y la Asignación Universal por Hijo (AUH), el congelamiento de precios por 90 días de alimentos y medicamentos y los subsidios a las tarifas, entre otras.
Con esa estrategia, el peronismo bonaerense también mejoró en relación a la legislativa 2017 cuando Cristina fue candidata a senadora nacional. Es que en 2017, en las categoría de diputados, lista de Cambiemos que lideró Graciela Ocaña sacó un 42,15% (3.930.406), 547.292 votos más que la candidata a diputada de Unidad Ciudadana, Fernanda Vallejos, que alcanzó el 36,28% (3.383.114). En tanto, este domingo, la nómina del macrismo, con Diego Santilli a la cabeza, cosechó un 39,81% (3.480.298) sobre el 38,53% de Victoria Tolosa Paz (3.368.310 votos).
Sumatoria
Cuatro años atrás, la nómina de senadores nacionales que habían encabezado Cristina Fernández de Kirchner y Jorge Taiana había obtenido en las PASO el 33,95% de los votos (3.229.194), contra un 33,74% (3.208.870) reunido por la lista de Cambiemos, liderada por Esteban Bullrich y Gladys González. En cambio, en las elecciones generales de aquel año, Bullrich alcanzó el 41,35% (3.912.526) de los sufragios, mientras que la actual vicepresidenta obtuvo un 37,31% (3.529.900); Sergio Massa llegó casi al 12% (1.069.747); y Randazzo, sumó el 5,29% (500.945).
En las PASO de 2021, la alianza Juntos -en la sumatoria de las listas encabezadas por el exvicejefe de Gobierno porteño Diego Santilli y el neurocirujano Facundo Manes- alcanzó un 37,33% (3.262.253 sufragios), mientras que el oficialismo -con Victoria Tolosa Paz como cabeza de nómina- cosechó un 33,25% (2.905.720 adhesiones). Además, la lista de +Valores que lideraba Cynthia Hotton pasó el umbral del 1,5% (con 131.308 votos) necesario para poder competir en las elecciones generales de ayer y el Frente de Izquierda -sumadas las listas de Nicolás Del Caño y Alejandro Bodart- alcanzó 436.235 sufragios (4,99%). Avanza Libertad, con el economista liberal José Luis Espert como primer postulante a diputado nacional, consiguió 417.858 (4,78% de los votos) y el exministro Florencio Randazzo, de Vamos con Vos, 318.593 (3,64%). Finalmente anoche, en la elección legislativa, la lista de Juntos encabezada por Santilli cosechó un 39,81%; la del FdT de Tolosa Paz un 38,53%; Avanza Libertad de Espert 7,5%; el FIT de Del Caño 6,82%; Vamos con Vos de Randazzo, 4,37%; y Más Valores, de Hotton 2,94%.
Dejá tu comentario