El Congreso volverá mañana de su receso -en la prácticaserá el inicio real de las sesiones ordinarias- con un regalo para la CTA. El Senado debatirá el proyecto de modificación al PAMI, con los cambios introducidos por Diputados, que contemplan la formación de un nuevo directorio donde la Central de Trabajadores Argentinos tendrá su sillón. Será la primera representación formal que tendrá esa agrupación sindical y un paso más en la carrera por la personería gremial.
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Sólo resta, entonces, que el Senado acepte las modificaciones introducidas por la Cámara baja para que el nuevo organigrama del PAMI quede en vigencia.
No extrañó que ése fuera uno de los temas centrales de las dos reuniones de la mesa chica de la CGT de la semana pasada. Allí Hugo Moyano, José Luis Lingieri, Andrés Rodríguez, Gerardo Martínez, Roberto Fernández, Gerónimo Venegas, Vicente Mastrocola y el metalúrgico Antonio Caló intentaron organizar alguna estrategia para impedir que el PAMI tenga dos representantes obreros, uno por la CGT y otro por la CTA.
Temen que sea el primer paso para cumplir la promesa que el gobierno le hizo a Hugo Yasky cuando terminó de completar su desembarco en la CTA: reconocerle la personería gremial en la próxima Conferencia Internacional del Trabajo en la sede de la OIT en Ginebra. Yasky es uno de los abanderados del proyecto insignia de Daniel Filmus: la nueva ley de educación que centraliza de nuevo el sistema y les da a los gremios un poder que perdieron hace diez años. Dos anacronismos.
Curiosamente el encargado de hacer allí el reconocimiento sería Carlos Tomada, ahora ministro de Trabajo, pero que supo defender por años la visión del gremialismo sobre la libertad sindical. Para él, y ellos, ese concepto siempre estuvo asociado con la existencia de una sola central obrera, como vino sucediendo hasta que tuvieron que soportar escuchar de boca de Néstor Kirchner la posibilidad de romper con ese monopolio.
Monotributo
Junto con el proyecto de reforma al PAMI, los senadores avanzarán con una exención al monotributo para pequeños productores y con la ley de exenciones impositivas para la estatal ARSAT, la empresa encargada de administrar la posición satelital que el país tiene en reserva.
Jorge Capitanich ya citó a una reunión de la comisión de Presupuesto y Hacienda para emitir el dictamen de esos dos proyectos, por lo que estarían entonces listos para bajar al recinto.
ARSAT quedará así exentade pagar IVA, impuestos internos y cualquier gravamen sobre las importaciones. Ese proyecto de los kirchneristas Enrique Thomas, Carlos Snopek y Osvaldo Nemirovsci establece que la eximición alcanzará a los créditos fiscales del IVA que provengan de la compra de «bienes, prestaciones de servicios y locaciones que adquiera ARSAT con motivo del diseño, desarrollo, fabricación, integración, ensayos y puesta en servicio de satélites geoestacionales de comunicación».
El ritmo de las sesiones por estos meses no será récord, sino todo lo contrario. Ya se acordó que al menos la Cámara de Diputados sesione dos veces por mes y quizá dentro de 60 días ya sea un milagro que lo haga una.
Mañana, de todas formas, justificarán sueldos. Llevarán al recinto el proyecto contra la tala indiscriminada de bosques presentado por Miguel Bonasso y que estuvo a punto de ser votado en tres ocasiones.
El problema es que todos los gobernadores de provincias con potencial forestal están en contra de esa iniciativa. Mañana habrá otro intento de sancionarlo, pero un documento de los ministros de Medio Ambiente provinciales recomendó no aprobarlo hace ya dos meses.
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