Jerusalén (Reuters, AFP, EFE) - Israel demandó ayer que la Autoridad Palestina (AP) le entregue a los asesinos del ministro Rehavam Zeevi, asesinado el miércoles por el FPLP, y amenazó con represalias del tipo de las acciones militares de Estados Unidos en Afganistán. Sin embargo, la AP excluyó tajantemente entregar a Israel los asesinos de Zeevi. «Nunca aceptaremos un ultimátum», señaló el ministro palestino de Información, Yasser Abed Rabbo, en Ramallah. Los palestinos, que nunca extraditaron uno de los suyos a Israel, afirmaron que los acuerdos entre las dos partes los obligaban sólo a detener a los culpables.
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En Gaza, un alto responsable palestino, que pidió el anonimato, indicó que 11 políticos del FPLP habían sido arrestados. También aseguró que esa ala militar había sido declarada fuera de la ley y que todos sus miembros estaban siendo buscados.
Activistas del Frente Popular para la Liberación Palestina mataron a Zeevi -un ex general de 75 años que se oponía a los acuerdos interinos entre israelíes y palestinos-el miércoles en un hotel de Jerusalén. Zeevi fue enterrado por la mañana tras una ceremonia fúnebre de carácter nacional en la que Ariel Sharon le rindió homenaje.
Advertencia
Por su parte, el secretario del Gabinete, Gideon Saar, dijo que Israel «actuará contra la AP en la forma actualmente aceptada por la comunidad internacional contra una dirigencia que apoya el terror» si el líder palestino, Yasser Arafat, no entrega a los asesinos de Zeevi.
Saar se refería a los bombardeos de Estados Unidos y sus aliados contra el movimiento afgano de los talibanes, al que Washington acusa de dar abrigo a Osama bin Laden, principal sospechoso de los atentados del 11 de setiembre.
Durante la jornada, un consejero de Sharon, Dore Gold, salió a rechazar las acusaciones palestinas, según las cuales Israel pretende asesinar a Arafat para destruir el proceso de paz. En declaraciones ante diplomáticos europeos y árabes, Arafat insistió de nuevo en esta posibilidad asegurando que, según sus informaciones, «Israel intenta atentar contra dirigentes palestinos» y, sobre todo, contra él.
En una demostración de fuerza militar, tanques y soldados israelíes seguían ingresando, al cierre de esta edición, en territorio controlado por los palestinos en Jenin, Ramallah, Tulkarem y Betlemme, con una treintena de carros blindados. Poco después, el ejército mató a tres miembros de Al Fatah, organización que responde a Arafat. Uno de ellos, Atafa Abayat, era uno de los hombres más buscados por Israel que lo acusaba del asesinato el 20 de setiembre de Sarit Amrani, de 26 años. Otros dos miembros de Al Fatah murieron cuando un misil disparado por un helicóptero israelí pulverizó el automóvil en el que circulaban.
Por la mañana, otros tres palestinos, entre ellos una adolescente de 12 años, murieron en Jenin y Ramallah durante dos incursiones. Por la noche, un israelí sucumbió a heridas causadas por disparos palestinos cerca de Jericó, en el este de Cisjordania, informó una fuente médica.
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