29 de mayo 2008 - 00:00

Recinto frío en el Senado para repudiar retenciones

Julio Cobos presidió sólo elinicio de la sesión deprotesta de la oposicióncontra la política del gobiernocon el campo. Luego lecedió ese placer al salteñoJuan Carlos Romero.
Julio Cobos presidió sólo el inicio de la sesión de protesta de la oposición contra la política del gobierno con el campo. Luego le cedió ese placer al salteño Juan Carlos Romero.
La oposición no pudo aprobar ayer en el Senado, como era previsible, la derogación de la resolución del gobierno que fijó las retenciones móviles, pero consiguió organizar un escándalo en el recinto en protesta contra Cristina de Kirchner. Como el kirchnerismo no bajó a esa sesión especial, el radicalismo, el ARI y el peronismo disidente debatieron en minoría.

Pero el oficialismo les dio suficientes argumentos como para protestar también por el tratamiento a la oposición. Por ejemplo no hubo taquígrafos, aunque sí grabación en video y la calefacción no funcionó dentro del recinto, mientras en el resto del Palacio no había inconvenientes, justo el día en que la ola polar comenzó a azotar Buenos Aires.

  • Problema

  • El primero en escuchar las protestas del radical Gerardo Morales fue Julio Cobos, quien reglamentariamente debió presidir el inicio de la fallida sesión. Pocos minutos después le cedió ese honor al vicepresidente de la Cámara, el salteño Juan Carlos Romero, que parecía disfrutar sin inconvenientes la conducción de esa protesta opositora.

    Hasta ese momento, el problema era la ausencia de taquígrafos,pero con el correr de los discursos, un frío gélido se apoderó de las bancas. Hilda Chiche Duhalde fue una de las primeras en darse cuenta de que se había apagado la calefacción: ese recinto cubierto de mármol quedó convertido casi en un panteón en minutos.

    El radical pampeano Juan Carlos Marino fue otro de los que protestó exigiendo que «al menos las luces sigan prendidas». «Hay gente sin luz interior para resolver este problema», le respondió Chiche Duhalde filosofando desde otra punta de las bancas.

    El debate de la oposición arrancó con una crítica del radical Morales por las denuncias de golpismo que hizo el gobierno contra los productores agropecuarios: «No se pueden hacer denuncias por golpe de Estado al voleo. Que hagan la denuncia de acuerdo con lo que indica la Ley de Defensa de la Democracia», dijo. «Por más que lo lleven a otro terreno, éste es un conflicto de la producción y la economía. Es una crisis absolutamente innecesaria. Aquí no hay nada fuera de lo legal».

    Otro de los destinatarios de la bronca opositora fue el chaqueño-Jorge Capitanich:

    «Otro de los olvidos del vicepresidente del PJ es que en 2003, siendo senador nacional, pedía mediante un proyecto de ley que se derogue toda retención a las exportaciones agropecuarias y ahora resulta que las promueve activamente; es verdaderamente incomprensible», dijo el radicalismo (ver nota aparte).

  • Pesca

    La sesión especial en el Senado comenzó ayer a las 18, sólo media hora después que ese mismo cuerpo terminó otra sesión de tablas donde el oficialismo consiguió aprobar por unanimidad un proyecto para reformar el Régimen Federal de Pesca, específicamente en lo que se refiere a la entrega de permisos de explotación en el Mar Argentino.

    Los senadores también convirtieron en ley el proyecto que crea el Consejo Federal de Registros de la Propiedad Inmueble, que unificará y compartirá información de todos los registros provinciales y el de la Ciudad de Buenos Aires.

    Cuando terminaron esas votaciones, los kirchneristas se levantaron de sus bancas y poco después comenzó la protesta opositora por la política del gobierno con el campo.
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