Como si hiciera falta, los socialistas bonaerenses concedieron permiso a Ariel Basteiro para que integre el directorio de Aerolíneas Argentinas como se lo propuso el gobierno nacional. Sin esa venia hubiera aceptado lo mismo.
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No fue la suerte del porteño Héctor Polino, quien resignó ocupar un cargo en la gestión kirchnerista por recomendación partidaria. El gremialista Basteiro sí logró el aval del socialismo bonaerense, pero para más mortificación de Polino, hasta recibió felicitaciones por el puesto de director de Aerolíneas Argentinas, butaca en la que representa al Estado nacional que conserva 5% de la porción accionaria.
«El error de Polino fue haber puesto a consideración del partido la oferta que tenía. Lo mío fue una decisión personal que ahora avala la Junta», explicó Basteiro. «Si a mí me hubieran ofrecido otro tipo de cargo seguramente lo ponía a consideración del partido. Creo que si a Polino le ofrecían un puesto relacionado con el cooperativismo que es su especialidad, lo hubiera aceptadocomo yo el de Aerolíneas», argumentó el ex titular de la Asociación del Personal Aeronáutico.
Es posible que en esta función haga algún aporte ya que su paso por la Cámara de Diputados fue totalmente intrascendente. Estuvo allí 4 años y nadie extrañó su ausencia.
Lo cierto es que para el gobierno, si bien le agrega al surtido de adherencias que quiere mostrar, el caso Polino resonó más, porque se realizó en el esplendorde la llamada concertación plural y resultó así un fracaso.
El miércoles por la noche el PS bonaerense consagró a Jorge Rivas y a Basteiro como secretario general y secretario general adjunto, en realidad es el tercer período consecutivo en que los dirigentes son reelectos en esos lugares partidarios.
Aval
En esa reunión la Junta Provincial, máximo órgano partidario, dio su aval unánime para que el gremialista acepte la oferta del kirchnerismo y se siente a representar al Estado en el directorio de Aerolíneas. Basteiro dice que allí su función será «controlar que se cumplan todos los compromisos de inversión, en la ampliación de la flota y mantenimiento de aviones».
Pero, en otro sentido, según se debatió esa misma noche, el socialismo estará dispuesto a intercambios con el kirchnerismo aunque no será la última opción electoral, según afirmaron. Es decir, a su estilo, los socialistas seguirán animando alianzas de todo tipo y no está dicho que se sumen a las listas oficialistas en la provincia de Buenos Aires.
Distinto el clima a la crisis que padece el socialismo porteño, enfrentado y con una interna estival que se condensa en el propio gabinete de Jorge Telerman, donde animan la puja aliados a Norberto La Porta, como el secretario general de la Ciudad, Raúl Fernández, y el enemigo de ambos, el ministro de Descentralización, Roy Cortina. Otros ya caminan en busca de cobijo en las listas que encabece Daniel Filmus. De un lado u otro, todos cercanos al kirchnerismo.
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