Otra vez chocan Armando Cavalieri y Hugo Moyano; en esta ocasión, el escenario de la pelea sindical fue el centro de distribución de Disco en la localidad de Ezeiza. Allí, un centenar y medio de empleados de la cadena de supermercados paralizó esa instalación desde el viernes, reclamando por lo que -aducían- era una errónea liquidación de sus sueldos. La empresa pidió -y logró- la intervención del Ministerio de Trabajo, que ayer (luego de una reunión con delegados de ambas partes) determinó la conciliación obligatoria por un lapso de 15 días hábiles. En diálogo con este diario, Juan José Gómez Centurión, director de Prevención de Riesgos de Disco, atribuyó el conflicto a «una errónea información de los delegados de Comercio a los empleados sobre los alcances de la última paritaria». El ejecutivo agregó que esos delegados habían prometido que el aumento de 18% sería « directo» y regiría a partir del 1 de julio; la realidad de lo firmado es que el convenio absorbe todas las bonificaciones y aumentos dados por decreto del Ejecutivo, y además reparte 9% en julio y otro tanto en agosto.
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Sin embargo, es un hecho que la lucha empleados/ empresa en Disco está siendo fogoneada por activistas del sindicato de camioneros que encabeza el flamante secretario general de la CGT, tal como hizo antes en otras empresas del rubro (Coto, Carrefour). Moyano, en este conflicto, tiene una carta difícil de contrarrestar: en el convenio recién firmado por Cavalieri para todo el sector minorista fija un mínimo de $ 845, cuya percepción se completará recién a principios de setiembre, mientras que el básico para camioneros ronda los $ 1.400. Con esas cifras como bandera, seguramente los militantes del gremio de Moyano intentarán convencer a los empleados del centro de distribución de Disco de que presionen a la empresa para que transfiera sus afiliaciones a Camioneros, tal como hicieron antes con la cadena francesa y la de Alfredo Coto.
Está claro entonces que Moyano continúa con su estrategia de pelearle el terreno a Cavalieri, afiliado por afiliado, en todas las grandes cadenas minoristas del país, con el apoyo casi explícito del gobierno.
En tanto, en el acta firmada ayer en la cartera laboral, la empresa se comprometió -entre otros puntos de menor importancia- a no despedir a ninguno de sus empleados («noteníamos ninguna intención de hacerlo», dice Gómez Centurión) y a estudiar y responder un petitorio de los empleados que reclaman que no sean absorbidos por el aumento paritario algunos de los montos que ya venían percibiendo extraconvenio.
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