El jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, y el secretario de transporte nacional, Juan Pablo Schiavi.
La paralización de las obras de extensión de la autopista porteña Arturo Illía generó nuevos chispazos entre la Ciudad y la Nación, después de que el jefe comunal, Mauricio Macri, culpara al Gobierno nacional por la demora en los trabajos y recibiera de inmediato una dura respuesta de parte del secretario de Transportes.
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Juan Pablo Schiavi salió al cruce de una denuncia formulada por Macri en una conferencia de prensa que brindó este miércoles en el extremo norte de la carretera (aún inconclusa) y le pidió al líder del PRO que "no haga más payasadas".
El funcionario nacional esgrimió que el proyecto de extensión de la autopista es "inviable" en los términos que demanda la Ciudad, dado que pondría en riesgo la seguridad del aeropuerto metropolitano Jorge Newbery hasta tanto se completen otras obras previstas en la estación aérea.
Más temprano, en horas de la tarde, Macri convocó a una rueda de prensa junto al Aeroparque y responsabilizó a la Casa Rosada por la demora en las obras, al tiempo que urgió a la presidenta Cristina de Kirchner a que "deje de perjudicar a la gente" que debe transitar por la zona.
"No logramos respuestas. Hemos presentado todos los planos, tenemos todas las pruebas superadas y no podemos avanzar. Es un hecho lamentable cuando la política perjudica a la gente. Queremos decirle a la Presidente que entre la política y la gente nosotros elegimos la gente", indicó.
El jefe comunal sostuvo además que no existe diálogo entre la Ciudad y la Nación e insistió en pedirle a la jefa de Estado que "corra el alambrado" del aeropuerto metropolitano para permitir el desarrollo de la obra, paralizada desde el 15 de enero pasado (según indicó Macri).
"Nosotros cumplimos con todas las pruebas técnicas con los especialistas elegidos por el Gobierno nacional, pero no podemos terminar los trabajos porque el Gobierno nacional no lo permite. Es una falta de respeto a la gente", aseguró.
Macri indicó que la paralización de las obras afecta a unas 60.000 personas que transitan todos los días por la zona y estimó que la autovía podría estar finalizada en "menos de cinco meses", es decir, justo antes de las elecciones.
"Nosotros no queremos complicarle la vida a las 33.000 personas que todos los días suben y bajan de los aviones", retrucó Schiavi, que remarcó que los "tiempos electorales" que maneja el jefe comunal no se condicen con los plazos establecidos para la culminación de la obra.
El secretario de Transporte recordó que los trabajos que se realizan tanto en el aeropuerto metropolitano como en sus inmediaciones se acordaron en 2004 e insistió: "Nosotros no hacemos obras para las elecciones".
Schiavi sostuvo que Macri "está haciendo marketing político" y calificó como una "actitud demagógica de cuarta categoría" a la rueda de prensa que brindó el jefe comunal en la inconclusa autovía que se extiende entre las vías de la Línea Belgrano del ferrocarril y el Aeroparque.
"Yo le recomiendo a Macri que no haga más payasadas como la de hoy", fustigó Schiavi, que indicó que se necesitan 450 días de trabajo para poder completar la autopista.
En este sentido, precisó que primero se debe trasladar a la cabecera sur el instrumental para la operación de las aeronaves (ILS) y prolongar unos 180 metros la pista hacia el mismo sector de la estación aérea.
"El proyecto tal cual está planteado es inviable", insistió Schiavi, que buscó desautorizar a Macri al señalar que el Gobierno nacional no está cerrado al diálogo, y dijo que se efectuaron varias reuniones entre ambas administraciones con motivo de las obras en la Autopista Illia.
"No es verdad que no hay diálogo, que no transfiera a nosotros el fracaso de los hechos", manifestó el secretario: "Nosotros no hacemos conferencias, hacemos obras", recalcó y pidió al Gobierno de la Ciudad que presente "un nuevo proyecto" para dar continuidad a los trabajos.
Autopistas Urbanas S.A. (AUSA) empezó en abril del año pasado la prolongación de la Autopista Illia, que consiste en extender tres kilómetros hacia el norte la carretera actual, desde la avenida Sarmiento hasta empalmar con la avenida Cantilo, pero aún debe completarse la mitad del trabajo.
La obra beneficiará a cerca de 60 mil usuarios y permitirá un 40 por ciento de ahorro en el tiempo de viaje necesario para recorrer el tramo en hora pico (alrededor de 45 minutos menos de viaje), según comentó el jefe de Gobierno porteño.
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