El gobierno ordenó a la Fuerza Aérea un informe sobre la veracidad de las presuntas irregularidades que denuncia un ex piloto comercial, director de la película «Fuerza Aérea Sociedad Anónima» a punto de estrenarse en cines del país.
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Ese film recrea la presunta ineficacia de la fuerza para prevenir accidentes e incidentes aéreos. Al mismo tiempo y para esquivar el costo político de las repercusiones negativas del film, los colaboradores de la ministra exhumaron el proyecto de ley que termina definitivamente con la injerencia de la Fuerza Aérea en actividades de control y habilitación de la aviación civil. La decisión viene demorada de la gestión en el Ministerio de Defensa de José Pampuro.
¿Crecerá la Secretaría de Transporte o Presidencia con la nueva estructura de administración del negocio aerocomercial? El viernes pasado, la ministra Nilda Garré citó al brigadier Eduardo Schiaffino -jefe de la Fuerza Aérea- y en duros términos le exigió el detalle preciso sobre varios hechos que aparecieron en una solicitada que firmó Enrique Piñeyro, autor del guión y director de la controvertida película. Es su segundo film, luego de «Whisky Romeo Zulu», la película sobre la tragedia del avión de LAPA que se estrelló antes del despegue en el Aeroparque metropolitano.
Respuesta
El enojo de Garré fue rápidamente entendido por el titular de la fuerza -se juega el puesto-, y ayer por la mañana aterrizó la respuesta oficial de Schiaffino en el escritorio de la ministra. Venía ya alarmada desde la semana anterior por una falla en el helicóptero Bell 212 de la fuerza que la obligó a completar por tierra un vuelo entre Aeroparque y Merlo. También por una confusa explicación reciente de Schiaffino acerca de la participación de un vicecomodoro en actividad y de uniforme en la conmemoración que hizo Cecilia Pando en la plaza San Martín el 24 de mayo pasado.
El hermetismo que impuso Defensa al descargo de Schiaffino anticipa problemas para la conducción de los aviadores.
Molestó a Garré la actitud de la Dirección de Habilitaciones de la fuerza que en vísperas del estreno de la película citó a Piñeyro a declarar en una investigación que había abierto por la presunta aparición del director en el puesto de mando de una aeronave comercial en «Whisky Romeo Zulu». Según esa oficina, lo de Piñeyro se trataría de una contravención a las normas de seguridad aeronáutica.
La citación fue interpretada como un «apriete» y si el objetivo del director era promocionar el film, se diría que logró la movilización de la cúpula de defensa y de los aviadores militares. Es la segunda vez que la Dirección de Habilitaciones y Aeronavegabilidad altera el humor de Garré.
Al comienzo de su gestión, afrontó sospechas de corrupción sobre aviadores militares y ex funcionarios del Ministerio en cuestiones vinculadas a las habilitaciones de los pilotos civiles. Por ello relevó al entonces director, comodoro Juan Carlos Delgado, con quien está enfrentado Piñeyro.
En aquella oportunidad, un inspector contratado por la propia Fuerza Aérea con responsabilidad para tomar los exámenes a los pilotos civiles y firmarles la acreditación de las horas de vuelo, señaló que el piloto civil Martín Raffo habría intentado rubricar horas de vuelo inexistentes, valiéndose de «contactos en Defensa».
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