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En un acto en Campana, Kirchner volvió a diferenciarse del duhaldismo en materia de derechos humanos, pero también se refirió a la situación en la que recibió el país en mayo del 2003.
"Hemos avanzado en el mejoramiento de la Justicia, se terminó la impunidad. Los que violaron los derechos humanos son juzgados como corresponde. No tienen un atrás ni tienen un después, es algo permanente en una sociedad democrática", manifestó el jefe del Estado.
Respecto de las críticas la gestión presidencial de Eduardo Duhalde, Kirchner recordó que "tuve que sumir en una Argentina de aguas bravías. Nos pusimos a trabajar minuto a minuto. Y así lo hacemos, hora a hora".
Por su parte, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández buscó quitarle dramatismo al cruce de declaraciones proselitistas, al afirmar que "se están marcando diferencias de estilos, de opiniones y de visiones", y que eso no constituye ni algo "tremendo" ni "una escalada".
"Estamos ante dos proyectos alternativos y se están marcando las diferencias entre dos proyectos", señaló el funcionario en declaraciones radiales, en las que señaló que, "en otros tiempos, la inmovilidad del debate nos condujo a situaciones complejas".
En este sentido, Alberto Fernández reiteró que el 23 de octubre "la gente va a tener que elegir qué país quiere".
Pero desde el duhaldismo se subió el voltaje al debate, ya que tanto el titular de la Cámara de Diputados Eduardo Camaño como el diputado José María Díaz Bancalari hicieron cuestionamientos al gobierno.
Camaño consideró que Kirchner inició "un enfrentamiento innecesario" dentro del justicialismo y sostuvo que la pelea dentro del peronismo es "algo que escapa al conocimiento normal de cualquier individuo que piensa, que tiene dos dedos de frente".
"En cada discurso que hace, el Presidente dice que quiere diputados leales, pero los tiene. Lo grave es que ahora tiene 129 diputados leales, pero después (de los comicios de octubre) tendrá 80 diputados leales", advirtió Camaño.
Por su parte, Díaz Bancalari sostuvo que "no es bueno que la sociedad advierta que se usa tiempo y recursos con otras cuestiones que no son las cotidianas que se demandan".
Mientras que el gobernador Felipe Solá aseguró que el Frente para la Victoria "romperá los alambres que durante tanto tiempo tuvieron a Buenos Aires sometida a una sola persona", en clara referencia a Eduardo Duhalde.
"Espero y creo que a partir del gobierno de (Néstor) Kirchner y del mío en Buenos Aires empiece a cambiar y se deje de hablar del 'aparato' que es la verticalidad, la lapicera, la lista sábana, no hacer nada si el jefe no lo dice, y someter al Estado al caudillismo", sostuvo Solá en declaraciones radiales.
Aclaró que este cambio "no sucederá de un día para otro, pero vamos a cambiar el fondo de la cuestión, y vamos a romper los alambres que durante tanto tiempo tuvieron a la provincia sometida a una sola persona, que podía acertar o errar", enfatizó.
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