Un represor que se encontraba prófugo de la Justicia se suicidó arrojándose a las vías del tren en la estación Flores. Se trata del exsuboficial auxiliar de la Policía Federal Miguel Angel Junco, alias "Ratón", exefectivo de Coordinación Federal, con actuación en los centros clandestinos de detención y torturas Atlético, Banco y Olimpo. El represor estaba imputado por centenares de delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar.
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El suicidio de Junco, que recién trascendió hoy, ocurrió el 30 de marzo último, dos días después que la policía fuese a buscarlo a su domicilio de la calle Zelarrayán al 500, en esta Ciudad, y su esposa les dijera a los uniformados que el hombre "estaba en la provincia visitando unos familiares".
No habían pasado 48 horas desde que la comisión policial fue a buscarlo por orden del juez federal Daniel Rafecas, cuando el expolicía se dirigió a la estación Flores del ferrocarril Sarmiento y esperó la llegada del convoy para arrojarse a las vías. El represor fue arrollado por la formación y murió en el acto.
Junto a su documento de identidad, en el que consta que nació el 8 de mayo de 1948, dejó una misiva en la que solicitaba que "avisen a mi esposa en Zelarrayán", según se desprende de la causa que la jueza federal María Servini de Cubría lleva adelante por la interrupción de la circulación en las vías férreas.
El represor integraba la nómina de las últimas capturas de exintegrantes de Coordinación Federal ordenadas por Rafecas y que lograron la detención de Carlos Lorenzatti, alias "gato viejo", y Juan Carlos Chacra, quien operaba con el seudónimo de "Paco", en tanto sus camaradas Gerardo "Nito" Arraes y Miguel Britos continúan prófugos.
Fuentes allegadas a la causa por los delitos en la órbita del Primer Cuerpo del Ejército señalaron que los represores fueron reconocidos por sobrevivientes de los centros clandestinos de detención Atlético, Banco, Olimpo, como integrantes de las patotas encargadas de los secuestros y torturas en perjuicio de centenares de víctimas.
Las mismas fuentes indicaron que "es la primera vez que ocurre esto (en relación al suicidio) en una causa que lleva siete años de tramitación, con más de un centenar y medio de detenidos", decenas de los cuales ya fueron condenados por los tribunales orales.
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