Previsiblemente, el intendente de Concordia, Juan Carlos Cresto, reclamó ayer a Néstor Kirchner que transpole al puente que conecta esa ciudad con Salto (Uruguay) el despliegue de fuerzas federales con el que hoy el Presidente busca evitar que los ambientalistas de Gualeguaychú bloqueen las partidas de ferries de Buquebús hacia el vecino país, en plena temporada turística. «Hay que tomar decisiones de la misma manera que se tomaron en Buenos Aires para garantizar a la gente que pueda viajar a Uruguay», reclamó respecto de la nueva embestida de los manifestantes contra la papelera Botnia que se instala en Fray Bentos, por la cual se preanunciaron ayer nuevos piquetes sobre el único puente que hoy permanece libre de cortes. En paralelo, en una virtual interna ambientalista, Greenpeace de la Argentina juzgó que «no es conveniente» bloquear la terminal de Buquebús y adelantó que no prestará su apoyo a la medida.
En una virtual interna entre ambientalistas, Greenpeace de Argentina juzgó ayer que «no es conveniente» un potencial bloqueo en la terminal porteña de Buquebús, ventilado esta semana por la Asamblea de Gualeguaychú, en protesta por la instalación de la pastera Botnia en la localidad uruguaya de Fray Bentos.
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«Entendemos que para nuestra modalidad de trabajo eso no es lo conveniente; uno quiere hacer algo que realmente cumpla el objetivo, que genere resultados concretos», argumentó Emiliano Ezcurra, director de campañas de Greenpeace.
Por eso dejó claro que la organización ecologista no acompañará esta modalidad de protesta de los entrerrianos, como sí lo hizo con otras medidas tomada por la asamblea de esa ciudad. «Los gomones de Greenpeace no están para bloquear barcos de Buquebús», graficó.
Ezcurra reseñó que tiempo atrás Greenpeaceimpidió la circulación y obligó el regreso a Chile de un grupo de camiones que transportaban materiales para la construcción de Botnia en la Ruta 135, a la altura de Colón.
«Fue un bloqueo selectivo», diferenció el ecologista, quien advirtió que si se realiza otro tipo de protesta «se corre el riesgo de que sean medidas antipáticas, que provoquen el resultado opuesto al que uno busca, que es el de generar apoyo». «Si hago algo que enoja e irrita y me terminan atacando aquellos con los que yo me quiero aliar, no va a funcionar», insistió Ezcurra.
En este marco, los ambientalistas de Gualeguaychú debatirán en la noche de hoy cómo concretar la moción votada en la reunión del pasado martes, que incluye aplicar «acciones sorpresivas» sobre la salida de los ferries de Buquebús hacia Uruguay, donde no se descartan bloqueos.
En principio, tal como lo adelantó ya este diario, se encuentra en análisis la posibilidad de concretar una concentración frente a la terminal de esa empresa, en Puerto Madero, el próximo viernes 12, en pleno recambio turístico de quincena y con ayuda de organizaciones vecinales y piqueteros de la Ciudad de Buenos Aires y del conurbano.
Confirmación
Precisamente, ayer organizaciones piqueteras confirmaron que están dispuestas a movilizar a sus integrantes para bloquear el funcionamiento de la terminal de Buquebús en el puerto de Buenos Aires, si lo dispone la Asamblea de Gualeguaychú.
Los dirigentes Juan Carlos Alderete ( Corriente Clasista y Combativa) y Vilma Ripoll (Movimiento Sin Trabajo Teresa Vive) aseguraron que aguardan una decisión definitiva de los asambleístas para avanzar en la protesta.
«No vamos a hacer nada por fuera de lo que decida la asamblea», explicó Alderete, tras afirmar que llegarán «hasta donde diga la Asamblea de Gualeguaychú: quizás en la puerta (de las instalaciones de Buquebús), quizás en la calle».
En sintonía, algunos asambleístas destacaron que la medida de fuerza que se disponga dependerá de la «cantidad de gente» que pueda concurrir, por lo que la participación de grupos de asambleístas barriales porteños y piqueteros resultará clave para la decisión final.
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