Alentador que ayer Cristina de Kirchner asumiese, como pocas veces antes, la demanda de seguridad de la sociedad. Particularmente en la Capital Federal, adonde crece el temor de la gente por los robos a propiedades y automóviles, pese a que la Nación insiste en que aplica el mejor método sin darle al gobierno local atribuciones y fondos para seguridad. Es dudoso que eso lo arreglen con discursos y apelaciones a los uniformados y a sus jefes, en casi un llamado de atención para obtener un «compromiso» en la lucha contra el delito. Más cuandolos propios policías saben que actuar muchas veces puede perjudicar sus carreras en un sistema que ha demonizado su tarea y que hace prosperar al policía que no actúa, entre otras cosas, por temor a ser sumariado por el solo hecho de desenfundar un arma.
Cuando parecía que el acto por la entrega de vehículos policiales
en el Rosedal se terminaba sin ningún problema, familiares
de víctimas de Cromañón se presentaron ante Cristina
de Kirchner y le pidieron que asuma un mayor compromiso
en esa causa.
Cristina de Kirchner alertó ayer, en un acto en el Rosedal de Palermo, a la Policía Federal Argentina (PFA) para que recupere la confianza de la ciudadanía.
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Remarcó que la complejización del delito ha generado nuevas causas, tales como la droga, y sumó además a su discurso el conflicto por la seguridad vial, que tanto tiene preocupado a Mauricio Macri, jefe comunal que llamativamente estuvo ausente en la presentación de ayer.
Pidió, además, con palabras que caracterizan el discurso macrista, la reconstrucción del vínculo de la PFA «con nuestros vecinos».
«Los convoco a poner todo el esfuerzo, todo el compromiso, toda su honestidad, para combatir un delito que cada vez más complejizado crea esa sensación de incertidumbre e inseguridad profunda en la ciudadanía», arengó con su ya típico tono de voz la Presidente.
Reconoció que «no sirve de nada sentarse a diagnosticar», y esgrimió la necesidad de ir «dotando de los instrumentos a la PFA para combatir la inseguridad». En tanto, el polémico ministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos, Aníbal Fernández, anunció también la entrega de 320 patrulleros nuevos, 120 motos, 26 cuatriciclos, tres camiones para prevención de explosivos y otros tres que contienen grupos electrógenos.
Aprovechó, además, para anunciar el aumento de 30% en el personal de esa fuerza con la toma de 400 nuevos efectivos policiales, aunque aclaró que con ese número se vuelve a la cantidad histórica que tuvo siempre la PFA.
Comitiva
La mandataria estuvo acompañada por el ministro Fernández; el ministro de Interior, Florencio Randazzo; el secretario de Seguridad Interior, Héctor Masquelet, y el jefe de la fuerza policial, Néstor Vallecca.
Pasadas las 11.30, el clarinete de la banda de esa fuerza policial dio entrada a la esposa de Néstor Kirchner y a sus acompañantes, aunque el ministro de Justicia empezó a hablar recién luego de que se cantaran las estrofas del Himno Nacional.
Se pudo apreciar también a no más de 50 transeúntes que al momento del acto estaban trotando, haciendo gimnasia, pero que por curiosidad frenaron frente al palco para escuchar las palabras de la ex primera dama. Por la hora, no había travestis ni otros individuos transgénero que pueblan ese paseo por las noches.
«Feliz Cumpleaños Presidenta», decía un cartel de frente al palco oficial, que sostenía una señora que luego le alcanzaría un ramo de flores.
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