Tras recibir críticas de la oposición por estirar la era virtual en el Senado sin consultar hasta el 31 de octubre próximo, Cristina de Kirchner dio vuelta su propia orden -aún no estaba aprobada por el recinto de la Cámara alta- y deslizó ayer que el pleno se reunirá ciento por ciento en el recinto para sesionar, en principio, el miércoles próximo.
Senado: Cristina da vuelta orden de virtualidad y arma sesión pura presencial (sí o sí doble vacuna)
La decisión -aún no oficializada- es un guiño a la oposición, pero se contrapone al último decreto que firmó la propia vicepresidenta. Sigue polémica por comisiones. Condiciones chocan con fueros.
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El vendido regreso a la presencialidad no será pleno, ya que el anuncio -prometen un decreto para los “próximos días”- no involucra a las comisiones. Una situación similar ocurre en Diputados, que anunció un regreso al trabajo normal pero con excepciones incluso para el recinto, y con comisiones que podrán continuar en la era virtual.
Bajo este panorama, lo lógico para el Congreso hubiese sido, tal como indicó Ámbito desde el año pasado, la modificación por consenso de ambos reglamentos, con el objetivo de evitar pujas que llegaron a la Justicia, como en Diputados. Además, Cristina de Kirchner informó que los legisladores deberán tener las dos dosis de vacunas contra el coronavirus aplicadas y un hisopado rápido previo.
Polémica
Dichas condiciones no fueron aplicadas en el recinto semipresencial del Senado, por lo que la nueva imposición choca con los fueros que tienen los legisladores. Por caso, un integrante de la Cámara alta sin la doble vacuna, o quien rechace el hisopado del Senado, o que haya rechazado alguna o ambas dosis, no podrá ingresar al recinto. Más allá de esta situación, el macrismo -lidera el radical Luis Naidenoff, quien dio covid positivo días atrás- no se quejará, ya que da por ganada la batalla de los últimos meses.
Ante un panorama electoral que no da respiro, la agenda de temas a tratar aún no fue definida, y sólo aparece a la vista la declaración en contra de las resoluciones de Chile con respecto a la plataforma continental, donde oficialismo y oposición coinciden en rechazar la estrategia del país que comanda Sebastián Piñera.
La precipitación de la flamante jugada de Cristina de Kirchner terminó de madurar ayer, cuando Juntos por el Cambio decidió no participar de una reunión de la comisión de Medios, donde se reactivó un debate sobre la declaración de “interés público” las telecomunicaciones.
Queja
Al igual que en Diputados, el Senado intentará que el resto del trabajo se mantenga con la mínima presencialidad posible, ante las quejas de trabajadores de ambas Cámaras que aún rechazan -con el apoyo de los principales gremios- el regreso a la agenda habitual.
Última sesión
La Cámara alta funcionó más que Diputados este año. La última vez fue el 19 de agosto pasado, cuando se aprobaron dos proyectos de Oscar Parrilli para limitar la tasa de interés por mora en servicios públicos y privados, que involucran al transporte, agua, internet, gas, cable, electricidad, tarjetas de crédito, medicina prepaga, educación privada en todos sus niveles y empresas de seguros, entre otras. Ese día, oficialismo y oposición también discutieron por las fotos del “Olivos-Gate” y las deudas que dejó Cambiemos.



