Alberto Fernández, Cristina Kirchner y Emilio Pérsico
En letra de molde, los carteles reflejarán su nombre: «Con Cristina a la victoria», dirán; o, menos evasivos, «Cristina 2007». Sin la primera dama -salvo una contraorden de último momento-será el primer show que gritará la postulación presidencial de la senadora.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
A pocas horas de regresar de Puerto Ordaz, Venezuela, la primera dama se topará con un estadio -el de Arsenal de Sarandí-salpicado con su nombre y su rostro en pancartas, una gentileza (no desinteresada, claro) del excéntrico Emilio Pérsico, jefe del Movimiento Evita (M-E).
El M-E, que por los coletazos del caso Gerez soporta la peor hora desde su despegue como tribu callejera del kirchnerismo, en sociedad con Carlos Kunkel se convertirá, entonces, en el grupo iniciador de la campaña presidencial de Cristina a ocho meses de la elección.
Para que no parezca una aventura sin guiños de la Casa Rosada, Pérsico le arrancó la semana pasada al jefe de Gabinete, Alberto Fernández, la promesa de asistir. En una cantina porteña, Pérsico sometió al ministro a un picadillo de preguntas y reproches de la cúpula del M-Evita.
Todo un detalle: Alberto es el «puching ball» preferido de Luis D'Elía, cacique piquetero que no se lleva nada bien con Pérsico.
También reservó una butaca Felipe Solá, antes demiurgo del M-E, que sin reelección fue relegado a la categoría de dios menor. Menos claro está lo de Daniel Scioli: la organización dice tener confirmada su presencia pero el vice es reacio a los actos tumultuosos.
Otro en suspenso es Oscar Parrilli: el secretario general de la Presidencia tiene el sábado un viaje a San Juan. Quizá sea una excusa útil para facturarle al ME la curiosa y gentil relación que trabaron con Fernández, inagotable «dinaminator» de Parrilli.
Esa historia de codazos, sin embargo, no hace a la cuestión de fondo: sin que esté todavía resuelto, un club kirchnerista con presencia de ministros y gobernadores juntará «más de 25 mil militantes» para defender «el proyecto Kirchner» y respaldar la candidatura de Cristina.
Podrán, incluso, animarse a cantarle el feliz cumpleaños a la primera dama por los 54 años que festejó ayer.
Floreos
No es una reacción arrebatada: a fines del año pasado, en Lanús, en una cumbre preparatoria del show de este sábado, Kunkel mencionó por primera vez con todas las letras que la primera dama sería la candidata presidencial del gobierno en octubre próximo.
Es una apuesta: Pérsico, que aporta la tropa, monta un acto en un estadio, fenómeno inusual para un kirchnerismo que padecela fiebre del dedo. Sólo Julio Alak, en diciembre pasado, se animó a una demostración similar, en el Estadio Unico de la ciudad de La Plata.
Es una jugada a varias bandas: se apuran -total siempre hay tiempo para recoger-a colgarse de la pollera de Cristina, despliegan un armado arriba y abajo del escenario que le reflejará, dicen, su presencia nacional y, además, tirarán un cartucho por Kunkel.
El diputado fue postulado por sus socios como vice de Scioli en la provincia. Esa opción parece descartada porque el «sidecar» lleva, ahora, el nombre de Jorge Taiana, pero el M-E no desperdiciará las chances de florear a Kunkel, aunque eso sea, más tarde, negativo.
A Kirchner, se sabe, no le agrada que le «instalen» candidatos. Casi un desafío del bloque que comanda Pérsico, al que Kunkel aporta « superestructura», según justifican al lado del ex jefe de Quebracho.
Dejá tu comentario