1 de diciembre 2003 - 00:00

Solá anuncia que bajó delitos en conurbano

En el tumulto político, con su ministro de Seguridad, Juan José Alvarez, ametrallado desde Olivos, Felipe Solá podrá anotar hoy un dato positivo -que no abundan-de la realidad bonaerense: a un mes de lanzarse, su plan de seguridad logró reducir hasta 28% los índices delictivos en el conurbano.

Será una buena noticia que, al menos por un rato, servirá para amainar la lluvia de presiones que cae sobre el gobernador. En rigor, en medio del incendio social de la inseguridad, es un indicador saludable que revela que, por caso, hubo bajas de hasta 50% en algunos delitos.

Según las estadísticas oficiales, en la primera parte de noviembre -comparada con octubrese registró una baja global de 15% en ilícitos denunciados en el Gran Buenos Aires.

De todos modos, esta semana Alvarez terminará de coordinar con Solá un paquete de resoluciones drásticas: por un lado, removerá a un puñado de jefes policiales -no de la cúpula, sino zonales-y, por otro, reimpulsará la subdivisión de la Departamental de Lomas de Zamora.

Ambas determinaciones (más la primera) responden a cuestiones funcionales y tienen su origen en el modelo premios y castigos previsto para evaluar el plan. Con el monitoreo satelital del patrullaje se detectaron fallas. Un caso: en una departamental se cubrió 75% del territorio; en otra, sólo 45%.

Los reemplazos alcanzarán a uniformados que no se desempeñaron correctamente. El fraccionamiento de la inmensa jefatura de Lomas, que el ministro ya había anunciado, se sostiene en que es «operativamente inviable»: con 2,4 millones de habitantes, es la más grande y difícil del conurbano.

• Referencia gráfica

De hecho, la tierra de Eduardo Duhalde es la única departamental de las seis del Gran Buenos Aires que en noviembre registró un incremento delictivo con una suba de 10%. En las demás, la baja fue sostenida, aunque con fluctuaciones respecto de los valores y los tipos de delitos.

Durante la primera quincena de noviembre --comparada con la segunda de octubre-, en las jefaturas de La Matanza, Quilmes y San Isidro,
la reducción rondó 18%. En tanto, en San Martín y Morón rondó 10%. La proyección para todo el mes mantiene la incipiente baja.

Eso es según los valores que analizó la carte-ra de Seguridad de datos aportados por las propias comisarías. Como es usual que haya un porcentaje de
denuncias «descabezadas» -es decir, que la Policía no declara para bajar el índice de delitos-, Alvarez repasó los índices judiciales.

A través de ese procedimiento comprobó la baja: en la departamental de Quilmes, por caso,
los registros del Ministerio Público dan cuenta de una caída de 28% en delitos durante el mes de noviembre, comparado con los de octubre de ese año, primer mes de la gestión Alvarez.

En casos concretos, por ejemplo robos, la baja se arrima a 50%.

Sin embargo, según interpretan en La Plata, esa merma sirve, en principio, para
«sincerar los índices delictivos». Hay una referencia gráfica: con el plan de patrullajes se depura «la espuma» del delito pero falta atacar el delito sólido.

Una fuente cercana a
Alvarez explicó. «Hasta ahora había caos: que existan 300 robos de autos en una zona demostraba que no había ningún control. Con el plan se termina eso y se reduce a 150 robos. Ahora hay que trabajar para combatir lo que queda, que es más difícil.»

Por eso, en Buenos Aires, tienen definida una agenda para la segunda etapa del plan que se lanzó en noviembre con la división del conurbano en cuadrículas y patrullajes sistemáticos. Lo que viene es lo siguiente:

Denuncias. En febrero, junto con las fiscalías, se lanzará un sistema de formulario único de recepción de denuncias policiales que funcionará vía Internet. Con ese mecanismo -que se estrenará en una departamental del conurbanocada denuncia que se haga en una comisaría quedará registrada en la fiscalía de su zona y en el Ministerio de Seguridad. Con eso, se evitará que los jefes desechen denuncias, método que se usa para evitar que se note un incremento del delito en sus zonas.

Trámites. En enero, en una departamental del interior, las comisarías dejarán de realizar tareas administrativas como certificados de documentos, actas de choque o citaciones judiciales, entre otras, que insumen en promedio 20% de los recursos de cada comisaría en personal y móviles. Esa función se transferirá al municipio. El plan es que también se derive a los jueces de Falta para «desagotar» a los uniformados.

Emergencias. El año que viene también comenzarán a instalarse sistemas de «call center» en todas las departamentales para renovar los 110 de Emergencias. Se está negociando con una empresa del sector para conseguir el equipamiento para instalar centrales telefónicas y lograr, según un funcionario provincial, poner en marcha «un 110 que funcione en cada departamental».

Equipamiento. Para marzo o abril del año próximo, la Policía incorporará 1.500 nuevos móviles, en su mayoría camionetas doble cabina que se derivarán al conurbano. En paralelo, se comprarán 1.800 equipos de radio para que todos los vehículos de la Policía estén interconectados.

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