Con Néstor Kirchner volcado de lleno al PJ, la vicepresidencia de Julio Cobos, como supuesta expresión de la Concertación plural, recuperó ayer protagonismo y espantó, por un rato, el destino de anécdota o efeméride que parecía depararle a esa nominación.
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Decidido a ampliar el bloque de respaldo a su esposa presidente, Néstor Kirchner recibirá en las próximas horas a dirigentes del radicalismo K como parte de la ronda de contactos que el ex presidente comenzó ayer con el PJ y continuará con piqueteros y transversales.
La cita a los dirigentes de la UCR K tiene el mismo marco y apunta a reforzar la pertenencia de ese sector al oficialismo, en medio de un proceso de deterioro como consecuencia de cierto «mal pago» a los radicales pro Kirchner y, luego, por el conflicto rural.
Es que, en general, los hombres de la UCR cercanos al gobierno tienen su poder territorial en el interior del país, la zona más caliente en medio de la crisis entre la Casa Rosada y los chacareros. De hecho, intendentes y gobernadores han tomado partido por los productores.
Es más: un gobernador, el catamarqueño Eduardo Brizuela del Moral, abandonó la Concertación dos semanas atrás. En tanto, intendentes y legisladores del interior del país, sobre todo de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, plantearon sus diferencias con el gobierno. En ese marco, entre el jueves y el lunes, en dos citas consecutivas, los radicales esperan verse primero con Kirchner y luego con la Presidente. En ambos casos, la coordinación del ala UCR estará en manos del vicepresidente de la Nación, el mendocino Julio Cobos.
La idea del gobierno es mostrar a gobernadores, intendentes y legisladores de la UCR K en un claro apoyo a la Presidente. Ese gesto, además, configuraría una ratificación de la Concertación plural que en la práctica aparece, sino enterrada, al menos en terapia intensiva.
Con esto, gracias a la crisis chacarera por las retenciones, la UCR K vive una especie de renacimiento que, por otro lado, la obligará a tomar partido: el pedido de Kirchner es que los dirigentes del radicalismo oficialista sean los encargados de salir a cuestionar a los gobernadores e intendentes de la UCR que defienden la postura del campo.
En la agenda del gobierno está previsto un encuentro de los radicales con el ex presidente Kirchner este jueves mientras que para el lunes próximo se prevé una cita, más formal, con Cristina de Kirchner. Todo, sin embargo, estaba anoche a tiro de eventuales cambios.
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