Al menos 6 choferes fueron amenazados y obligados a hacer descender a sus pasajeros en esa esquina. En la provincia de Corrientes, en tanto, apedrearon un colectivo y quisieron prender fuego al conductor.
Incidentes en el marco del paro convocado por gremios de transporte
En el marco del paro convocado por los gremios de transporte, al menos seis taxistas fueron amenazados y obligados por patotas a hacer descender a sus pasajeros en la intersección de Córdoba y Pueyrredón.
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Los ataques fueron denunciados por los choferes mediante el sistema de radio que utilizan. Por el mismo medio alertaban al resto de taxistas que evitaran pasar por esa esquina porteña.
En tanto, el chofer de un colectivo urbano de pasajeros vivió momentos de desesperación cuando un grupo de personas desconocidas atacaron la unidad que conducía y lo amenazaron con prenderlo fuego.
"Apaga las luces y deja la unidad en el puerto o te incendiamos todo", le dijeron los atacantes al conductor de la línea 104 C que une la zona portuaria de la capital correntina con un barrio periférico del sur.
La unidad fue atacada cuando circulaba por la esquina de La Rioja y Quintana, en pleno centro de la ciudad y, según dijeron testigos, serán personas ligadas a la seccional de la UTA Corrientes, que lidera Rubén Suárez, aunque la Policía no había podido identificar a los delincuentes.
Las piedras impactaron contra el vidrio trasero del colectivo y tras ingresar a la unidad, casi hieren a uno de los siete pasajeros, precisó el chofer que llevaba la unidad a la cabecera para detenerla y sumarse a la huelga, aunque los delincuentes que lo atacaron no le dieron tiempo a responder.
Además, según precisaron fuentes policiales, otros colectivos fueron apedreados, todos mientras circulaban con pasajeros por calle Quintana o La Rioja, rumbos a la terminal para paralizar los servicios.
El paro del transporte de 24 horas impulsado por los sindicatos del sector fue apoyado por las centrales obreras disidentes, cuestionado por numerosos sindicatos de distintas actividades y rechazado por funcionarios del gobierno nacional, quienes lo calificaron de "político" y descartaron modificaciones al mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias, eje de la protesta.