Eran las 4.30 de la madrugada. Fuera del Congreso había mucha tensión entre los manifestantes kirchneristas que habían seguido voto a voto el futuro de las retenciones móviles. Ante el empate, la definición quedaba en manos del vicepresiente, Julio Cobos. Y allí sucedió lo inesperado: votó contra el proyecto de Cristina Kirchner.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La noticia hirvió los ánimos de los manifestantes y llenos de ira contra Cobos derribaron las vallas y comenzaron a arrojar piedras y botellas contra el edificio.
Cerca había algunos funcionarios que todavía escuchaban la votación desde la carpa oficialista instalada en la Plaza: el secretario General de la Presidencia, Oscar Parrilli, la hermana del ex presidente, Alicia Kirchner y los dirigentes piqueteros Luis D'Elía y Emilio Pérsico. Éstos últimos salieron rápidamente para tratar de calmar la situación.
Personal de Infantería de la Policía Federal armó de urgencia una valla humana y rodeó el frente del Congreso. Así logró contener, sin reprimir, los desmanes desatados por la postura del vicepresidente.
Dejá tu comentario