Tragedia de Once: Justicia determinó que el juicio no se televisará
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Una exintegrante del directorio de la empresa TBA afirmó que si el personal jerárquico hubiera tenido "la más mínima sospecha de que viajar en tren representaba un riesgo" no hubiese dejado que su hija subiera a la formación el día de la tragedia de Once, cuando la joven resultó herida.
"Si hubiéramos tenido la más mínima sospecha de que viajar en tren representaba un riesgo en las personas, no hubiera permitido jamás que mi hija viajara en el tren y a su vez hubiera renunciado automáticamente a mi cargo", dijo entre lágrimas Laura Aida Ballestero, procesada por la tragedia que causó 51 muertos y más de 700 heridos el 22 de febrero de 2012.
La mujer aceptó prestar declaración indagatoria ante el Tribunal Oral Federal 2, aunque no respondió preguntas en la audiencia que abrió hoy con una marcha atrás en la decisión de los jueces de televisar las audiencias.
"No he percibido dinero alguno por mi paso en el directorio de TBA", continuó la única mujer que es juzgada en el debate donde también están acusados los ex secretarios de Transporte de la Nación, Ricardo Jaime y Juan Pablo Schiavi, además del maquinista Marcos Córdoba y los empresarios Claudio y Roque Cirigliano, entre otros.
"Mi hija Romina viajaba a bordo del tren chapa 16" y resultó herida, recordó la imputada, que actualmente es ama de casa, enviudó y tiene otro hijo con un tumor maligno.
Por eso, la mujer dijo que necesitaba "estar a su lado entera y fuerte como siempre lo he sido, esto me está debilitando, necesito que se me escuche, no me queda claro mi intervención en los hechos, no entiendo qué pasa con mi persona", dijo.
Este martes, continúa el juicio oral y se espera la declaración de Claudio Cirigliano, el dueño de la empresa concesionaria del servicio ferroviario TBA.



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