El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Carlos Menem está convencido, con razón, de que el principal problema de su campaña electoral para la segunda vuelta es garantizarse un proselitismo razonable en el conurbano bonaerense, el corazón del duhaldismo y donde Néstor Kirchner le sacó mayor diferencia de votos.
Por eso el ex presidente y su jefe de campaña, Juan Carlos Romero, reorganizaron el comando para esa región. La operación general fue puesta bajo el mando de un antiguo experto en campañas electorales, salteño y ligado por años a Julio Mera Figueroa, Daniel Isa. Bajo la batuta de Isa como coordinador, funcionarán ahora todos los caudillos del distrito, enfrentados entre sí por celos y expectativas electorales por los cargos bonaerenses. Allí se sentarán Alberto Pierri, Alberto Kohan, Luis Patti y el equipo que funcionó hasta ahora bajo el doble comando de Alberto Oliva y Daniel Lalín ( encargado también de organizar la política de acción social del menemismo).
La primera decisión que se adoptó en este nuevo equipo fue la de descentralizar la campaña y la logística de la fiscalización. Ya no habrá un equipo unificado, que signifique desbalancear la interna en favor de un candidato a gobernador. Isa deberá disponer de tres centros de decisión correspondientes a la primera, segunda y tercera sección electoral. En cada uno de ellos se designarán a cuatro responsables por la organización de los fiscales.
Dejá tu comentario