13 de febrero 2001 - 00:00

Tres cortes de ruta en el Gran Buenos Aires

Agrupaciones de desocupados, coordinados entre sí y organizados para generar un caos en el tránsito de vehículos, marcharon y cortaron ayer la circulación de calles y avenidas en tres puntos geográficos del Gran Buenos Aires, en reclamo de asistencia alimentaria y planes Trabajar, además de algunas promesas hechas en noviembre pasado e incumplidas al parecer por el gobierno nacional.

Centenares de desempleados se concentraron por la mañana, por separado, en Bosques (Florencio Varela), el triángulo de Bernal (al sudeste de Capital Federal, en Quilmes) y en Villa Luzuriaga (al Sudoeste, en el deslinde entre La Matanza y Morón).

La manifestación más numerosa estuvo encabezada por las cúpulas de la CTA y de la Corriente Clasista y Combativa (CCC), quienes lideraron al menos a 3.000 desocupados y jubilados que marcharon por el Camino de Cintura, en La Matanza.

Los desempleados reclaman 2 millones de pesos en concepto de materiales y herramientas para los planes Trabajar, prometidos por el gobierno nacional en noviembre último.

En tanto, los líderes de la movilización amenazaron con efectuar «un corte de ruta por tiempo indeterminado» frente al santuario del Sagrado Corazón de Jesús, ubicado en Camino de Cintura al 200, en la localidad de Villa Luzuriaga, donde, a las 13.30 de ayer, permanecían los manifestantes. «En las próximas horas, en una asamblea, vamos a votar la realización de un corte de ruta por tiempo indeterminado», enfatizó en declaraciones a la prensa el concejal de La Matanza por el Frepaso Luis D'Elía, integrante de la me sa de conducción de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA).

El dirigente gremial fue denunciado penalmente la semana pasada por el gobierno nacional -lo hizo la ministra de Trabajo, la frepasista Patricia Bullrich-, a raíz del cobro de dinero a cambio de la entrega de programas temporarios de trabajo a desempleados.

Los manifestantes también reclamaron ayer la reglamentación del Decreto 1.522, firmado por el gobernador bonaerense, Carlos Ruckauf, que asegura una «tarifa social» para desocupados y jubilados, consistente en el cobro de 10 pesos por mes en concepto de «todo gasto energético efectuado».

Recorrido

Debido a esta exigencia, la marcha, que estuvo encabezada por el líder de los estatales de la CTA, Víctor De Gennaro, y el jefe de la CCC, el jujeño Carlos «Perro» Santillán, partió de la rotonda de San Justo e hizo un alto frente al edificio de Edenor, a un par de cuadras.

Por su parte, Santillán, en declaraciones a distintos medios, remarcó: «El gobierno dijo que, antes de los cortes de ruta, dialoguemos, y no los hemos encontrado nunca. Entonces, me parece que, si ellos quieren cambiar la metodología, que empiecen por ponerse al servicio de la gente».

A su turno, De Gennaro -que ha extendido ahora, desde la Capital Federal, los cortes de calles y avenidas-opinó que la administración del presidente Fernando de la Rúa «no hace lugar a ningún tipo de reclamos, salvo los de los grupos económicos. Sí está pendiente de qué dicen la Bolsa, los mercados y los grupos económicos, pero no de lo que le está pasando a la gente».

Por su parte, el desaforado dirigente de la Corriente Clasista Combativa (CCC) Raúl Castells llamó a «voltear al gobierno a través de un 'argentinazo'», si no se produce un cambio en la actual política económica.

«Los perros de los ricos están comiendo mejor que los hijos de los pobres», advirtió Castells al reclamar una «tarifa social» de energía eléctrica que no supere los $ 10 para desocupados.

Compromiso

En noviembre último, cientos de desocupados levantaron un corte de ruta de varios días en La Matanza, luego de que el gobierno se comprometió a otorgar planes Trabajar y $ 2 millones en concepto de materiales y herramientas para los programas de empleo temporario.

Por otra parte, al menos 200 desocupados de Florencio Varela, liderados por dirigentes del movimiento Teresa Rodríguez, mantenían ayer por la tarde el corte de la Ruta 36, en la localidad de Bosques, iniciado hace 8 días.

Los desempleados exigían a las administraciones de De la Rúa y de Carlos Ruckauf alimentos, puestos de trabajo y un plan de asistencia social para sus familias. Los manifestantes instalaron carpas al costado de la ruta y las denominadas ollas populares. En tanto un grupo numeroso de efectivos policiales vigila el piquete, a la vez que se dedica a encauzar el tránsito, convertido en un caos.

Por otro lado, más de un centenar de desempleados también reclamaba puestos de trabajo en el triángulo de Bernal (al sudeste de la Capital Federal), en cuyas inmediaciones está emplazado un gran asentamiento de carenciados conocido como la villa Itatí.

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