Lucía y Joaquín Galán, dúo Pimpinela. Abajo, Néstor Kirchner y Rodrigo de Rato.
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La Argentina es el país que más ha cancelado en el último año deuda externa con el Fondo. Despotrica contra un superávit mayor a 3% destinado a pagar deuda pública, pero lo va a conceder en 4%. Del lejano Dubai lo único que queda en pie es el triunfo del seleccionado argentino de fútbol Sub-17 que dirigió Hugo Tocalli, porque de la propuesta presentada en esa ciudad, en que sólo se quería pagar 8 centavos por cada dólar adeudado a bonistas, ya la oferta está hoy en 30 centavos, aunque se siga afirmando que no se incrementará «el techo». De hecho, la actual disposición del gobierno para brindar a las AFJP locales condiciones más ventajosas para el pago de bonos por 2.600 millones de dólares a fin de que acepten la oferta próxima a lanzarse y concluir así con el default reduce mucho más la quita planteada en la versión de Dubai, y parece casi inevitable que tenga que extenderla a los tenedores internacionales.
El centroizquierda de Kirchner se está acercando a lo mejor, dentro de esa tendencia, desde ya. Cumple como un gobierno de centroderecha -inclusive paga menos- y compensa su línea izquierdista de vocación gastando en «museos de la memoria», enviando a Cristina Kirchner a visitar a Cuba, alimentando con altos fondos públicos a la vocería marxista para que convalide sin protestar este pícaro, pero indudablemente hábil esquema político. No es el ideal. Pagar pero alargando plazos para cuidarse políticamente fue doloroso en intereses acumulados (unos 20.000 millones de dólares, llamado «costo Lavagna»). Además desalentó las inversiones en niveles hoy de alarma. Que el mal peor pudo haber sido un esquema marxista puro en el gobierno es un alivio sólo cotejando el riesgo de ver instalarse en el poder un gobierno con hombres de ideas desconocidas y en un trámite electivo irregular.
Esta táctica, sin embargo, afronta hoy tres problemas serios que son principalmente domésticos, que no son económicos, ni vinculados a la deuda.
Uno es la huelga de hambre del dirigente piquetero Raúl Castells en el Chaco. Debió ser trasladado a un hospital y hoy cumple 20 días de ayuno. Sólo bebe agua y así, si además ingiere potasio, puede durar de 8 a 10 días más hasta entrar -si en realidad está concretando el ayuno y no es una parodia en complicidad con sus carceleros- en zona de riesgo de vida, algo que sería políticamente demoledor para el gobierno. También podría serlo aun cuando se dispusiera la intervención médica por la fuerza y se lo alimentara por vía intravenosa. Se puede cumplir con la derecha y disimular tal accionar frente a parte de la izquierda pero no al extremo de que entre en riesgo la vida de un líder opositor, de izquierda en serio y de accionar quizá mesiánico pero no violento. Eso lo pudieron hacer -hasta que perdieron la vida los ayunadores- el generalísimo
El otro tema en el que se complica la dualidad actual de Kirchner es cuando entra en juego el correcto accionar planeado por el ministro del Interior,
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