UCR trata de mantener a su tropa unida

Política

El radicalismo convocó para mañana a la primera reunión del Comité Federal, cita que se previó teniendo en cuenta la sesión preparatoria del Senado de la semana que viene, ya que ese órgano partidario lo componen los dos bloques legislativos además de las autoridades del Comité Nacional, que encabeza, y los jefes de distritos.

La idea de las nuevas autoridades que por primera vez mantendrán una reunión formal de estas características no es sólo fijar posición de las bancadas, sino también insistir una vez más en la posibilidad de unificar los discursos provinciales. Casi una cruzada que intenta la UCR para consolidarse como oposición, pero no encuentra buenos resultados en los mandatarios que vienen sellando alianzas con el gobierno. Algunos ejemplos son el de Gerardo Zamora en Santiago del Estero y Luis Cobos en Mendoza, pero quizá el más claro es el caso correntino de Arturo Colombi, convertido al oficialismo casi, en un salto que le permitió acceder al sillón que hoy ocupa.

«Sabemos de las dificultades para gobernar», se resignan los radicales que no encuentran entre los mandatarios provinciales, e incluso en intendentes, un alineamiento tan opositor como sueñan. No será la primera vez que se plantean esas cuestiones y que, de asistir los díscolos, recibirán algún mensaje en ese sentido a la hora de firmar la «declaración política» con que piensan cerrar el encuentro en el Comité Nacional de la calle Alsina, en la Capital Federal.

La advertencia está inclusive inserta en el temario del día, que comenzará con un
«análisis de la situación política nacional» para seguir con el «análisis de la situación política de las provincias».

Pero como estarán los bloques parlamentarios y en definitiva en Diputados la UCR es segunda fuerza después del oficialista Frente para la Victoria, saldría de allí una agenda de temas que vienen reclamando los radicales al gobierno, como el tratamiento de los decretos de necesidad y urgencia, la reforma previsional, la ley de hidrocarburos y, entre otros, la ampliación de los programas sociales de asistencia.

En cambio no se discutirá sobre la ley de los jueces, que reduce los miembros del Consejo de la Magistratura y que tiene fecha de tratamiento para el 22 próximo en Diputados, ya que la UCR ya fijó su postura y sobre el punto consideran que no hay nadie que quiera discutir otra cosa que el voto en contra a la reforma.El jefe de la bancada radical,
Ernesto Sanz, explicó que «la oportunidad de discutir todos los temas está dada, éste no es un año electoral y queremos tener un eje en el debate».

• Comprensión

Los radicales quieren «marcar la cancha» y, a pesar de encontrarse divididos por la línea que los separa de la Casa de Gobierno que algunos han atravesado más que otros, consideran que es «comprensible» que algunos mandatarios «por compensaciones» deban responder más que otros al oficialismo «para poder gobernar». Por eso creen que «ése no es problema ya que tenemos una estructura en pie, con gobernadores e intendentes, no es el caso de partidos que sólo tienen un líder y no tienen estructura».

Otro de los distritos con separatismo es sin duda la Capital Federal, que la UCR ha perdido completamente, obteniendo en dos comicios consecutivos 2% de los votos. Mientras lo que queda de los radicales porteños se reparte en bloques de distintos orígenes en la Legislatura local -unos 13-, el sello UCR mantiene sólo una banca y ahora no tanto la dispersión pasa por ser o no ser kirchnerista, sino por el tema Cromañón, donde una porción de radicales no solamente apoya a Aníbal Ibarra sino que hasta integra su gobierno y su llamado comité para el operativo retorno.

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