Arrancará mañana en Diputados la batalla más difícil que tiene el gobierno por delante antes de fin de año. Carlos Tomada y Amado Boudou defenderán ante un plenario de comisiones la ley de estatización del régimen de AFJP. El gobierno, por ahora, alardea contar con los votos para imponerse, pero una vez más el kirchnerismoestá dividido: mientras Néstor Kirchner ordena no aceptar cambios, en el Congreso no quieren aprobar el proyecto sin algún grado de consenso.
El kirchnerismo iniciará mañana en Diputados la discusión del proyecto de estatización del sistema de AFJP, sin duda la pelea más dura que tiene por delante en el Congreso este año. A pesar de que el oficialismo insiste en que cuenta con el número necesario para aprobar el proyecto sin modificaciones, el resultado de ese debate es aún incierto. De hecho, aunque buena parte de la oposición apoye la idea de reformar el sistema previsional, casi todos llegarán a las reuniones de comisión reclamando garantías para que los fondos de capitalización que pasan al Estado no terminen cubriendo gasto corriente o cancelando deuda en 2009. Será difícil que eso no suceda, ya que el fin de semana el propio Amado Boudou, jefe de la ANSeS, reclamó autonomía para que su organismo maneje esos casi $ 100.000 millones con libertad.
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Ese mensaje está acompañado de otros alardes de fuerza que hizo el fin de semana el gobierno para intentar demostrar que no necesita acordar cambios con la oposición para garantizar la votación. Uno de esos casos es el de las instrucciones de Néstor Kirchner de rechazar cualquier presión para modificar el proyecto, tal como hizo durante la votación de la Resolución 125 y que finalmente no se cumplió ya que antes de ser rechazada esa iniciativa tuvo cambios. Y hasta se piensa ya en el primer acto organizado por el ex presidente para apoyar la reforma.
Pero esta vez el problema es otro: con o sin intangibilidad de los fondos que pasan al ANSeS, hay otros defectos técnicos en el proyecto que Carlos Zannini redactó para los Kirchner que el Congreso deberá solucionar. De ahí que las reformas deberán ser introducidas aunque la oposición no consiga imponerse.
Mañana, Boudou llegará a Diputados junto con Carlos Tomada a las 15 para enfrentarun plenario de las comisiones de Presupuesto, Hacienda y Previsión Social.
Será el primer paso para la sanción de estatización total, por ahora, del sistema de jubilaciones. Frente a los funcionarios estarán el radicalismo, que el miércoles presentará su propuesta alternativa para reformar el sistema previsional y que contempla un paso intermedio a la estatización con participación de la AFJP del Banco Nación, la Coalición Cívica que ni piensa en sentarse a negociar con el gobierno y pide nueve meses para discutir una reforma, los socialistas y el sí que apoyan la medida pero piden garantía para el uso de los fondos y el macrismo que directamente se niega a disolver el sistema de capitalización.
Agravante
Pero por encima de los debates técnicos existe un agravante que juega en contra de las pretensiones del gobierno: los diputados de todos los bloques sufrieron casi con pánico las bajas de bonos y acciones de la semana pasada. Ese efecto, que muchos funcionarios dijeron no haber previsto tras el anuncio de la estatización de las AFJP, por ahora jugó como el mayor enemigo de las pretensiones del gobierno en el Congreso.
Es cierto que la ley de estatización potenció en la Argentina el huracán financiero internacional y que muchos de esos efectos tienen relación directa con la falta de garantías del manejo de acciones de empresas que ahora quedarán en manos del Estado. Pero el temor de muchos legisladores es, quizás, más irracional.
Eso no frenó el apuro del gobierno. El cronograma oficial marca que el bloque que preside Agustín Rossi debería emitir el dictamen del proyecto la primera semana de noviembre e intentar una votación el miércoles 12. Para cumplir con ese objetivo, el miércoles por la mañana los diputados recibirán a representantes de las AFJP, de la CGT y de la CTA. El jueves llegará el defensor de la tercera edad, Eugenio Semino, y allí terminarán las consultas. Un tiempo récord si se piensa que en 1993 la ley de creación de las AFJP insumió ocho meses de debates.
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